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Cámara frena caso Nisman (revive recién tras campaña)
• DECISIÓN ESPERABLE, CON TRASFONDO POLÍTICO DE PACTOS Y ACUERDOS EN SIGILO
Eduardo Farah y Alberto Nisman
Este cálculo temporal es un alivio para el kirchnerismo duro que ahora encara una temporada electoral sin estar pendiente, al menos en este frente, de diligencias incómodas.
Tal como se preveía, Eduardo Freiler y Jorge Ballestero votaron por confirmar a Daniel Rafecas mientras que Eduardo Farah se inclinó por la apelación del fiscal Gerardo Pollicita. Pero en la Sala I hay poco espacio para la discreción: Farah se encaminaba a votar junto a sus colegas pero un llamado prudente le recomendó desistir de la unanimidad. Obvio: el giro de Farah en este caso hubiera dejado a trasluz el giro del kirchnerimo en su interlocución con el fuero federal.
Ese cambio está vinculado a las presidenciales , carrera en la cual el oficialismo nod esea mayores contratiempos.
Mauricio Macri es otro ganador, más sigiloso, de esta trama. Audaz, apenas Moldes confirmó que sostenía la apelación de Pollicita ordenó a sus abogados que plantearan el sobreseimiento en la causa de las supuestas escuchas ilegales, expediente en el cual padece por la impericia de Norberto Oyarbide. Esa resolución se conocería la semana que viene y podría dejar bien ubicado al alcalde que también tiene su foco puesto en las elecciones.
Esto también le es posible porque el caso Nisman pasó cerca de la justicia porteña pero nunca llegó a tramitar allí: el traspaso irregular del arma de Diego Lagomarsino al fical debería ser una causa en el fuero contravencional y de falta. No sucede así porque cuando un fiscal de la Ciudad requirió la instrucción la fiscal Viviana Feín no aceptó facilitar el expediente. Desde la justicia porteña tampoco se hicieron demasiado problema: hay jurisprudencia de la Corte Suprema que en una situación de ese tipo podría direccionar todo el caso a la Ciudad.
El fallo que confirmó lo ya escrito por Rafecas está íntimamente conectado a la única trama que por ahora no pierde vigencia y que es la investigación por la muerte del fiscal. El mensaje de la Cámara es un estiletazo al planteo de Sandra Arroyo Salgado que promueve, con su equipo de peritos, la tesis del homicidio. En el registro formal, sería cada vez más débil el móvil de la denuncia como disparador de un supuesto asesinato. Cada vez son más caminos los que direccionan la acusación de la jueza hacia Lagomarsino, que podría sufrir las consecuencia de su revelación sobre los emprendimientos financieros que ejecutaba con Nisman en el exterior.
El esquema de contrapesos también afectará el debate sobre la validez del memorando firmado con Irán. Desde ayer es más fácil para los jueces de la Casación resolver que ese documento es inconstitucional. Estos camaristas conocen (especialmente Ana María Figueroa) que para la táctica del oficialismo lo importante era la denuncia de Nisman. En comparación, el memorando es solo una anécdota y un fallo contra el mismo será el punto final de la extensa cadena de tropiezos que el Gobierno debió soportar casi desde el momento de la rúbrica que tuviera lugar en Etiopía.
En tanto el destino de la denuncia de Nisman dependerá de que un fiscal sostenga ese caso en la Casación. La única via segura para revivir las emociones sería Raúl Plee que marchó el 18F. Si así fuera, ya será un issue para el próximo presidente.


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