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Cambio de abogados en causa (jueza Arroyo ahora más crítica)
Sandra Arroyo Salgado anunció que cambió al abogado que la patrocina como querellante. Envió con eso una señal de desconfianza para un antiguo colaborador de su exesposo. Los afiches que convocan a la marcha del próximo 18 ya cubren el centro porteño.
Arroyo Salgado conoce bien a Breiman. Letrado poco visto en los pasillos de Comodoro Py, ha tenido una especial predilección para lograr clientes referidos por empleados y funcionarios de la SIDE. De hecho, Breiman fue abogado de Nisman en la causa que éste le inició años atrás al dirigente de la comunidad judía Agustín Zbar. La conexión de Nisman y Arroyo Salgado con el ámbito de la clandestinidad es quizá la fuente de mayor cantidad de preguntas que la fiscal Viviana Fein quiere hacerle a Jaime Stiuso en una citación que se extendería por no menos de seis horas. Todo un desafío si se considera el estado de secreto que debe envolver a esa declaración. Realidad que Fein buscaría contrarrestar mediante la filmación de ese interrogatorio.
Nisman denunció a Zbar por supuesta coacción. Dijo sentirse intimidado porque el entonces hombre de la DAIA estaba disconforme con el curso de la investigación del atentado y lo habría amenazado con "tirarle a la colectividad en contra". Al parecer Zbar comenzó a inquietarse cuando Nisman colocó el acento en la pista iraní, que, desde siempre, fue la pista que más promovió la SIDE.
El planteo de Nisman recayó en el juzgado de Ariel Lijo. El fiscal luego pidió el procesamiento del dirigente y finalmente Zbar se tuvo que bajar de las elecciones de la DAIA, lo cual facilitó la presidencia para Aldo Donzis. Este dirigente fue uno de los más críticos del Gobierno cuando se firmó el memorándum con Irán.
En 2013 los roles se invirtieron. Nisman dijo tener sospechas de que habría sufrido espionaje por parte de una asociación ilícita de la cual formaba parte el juez Claudio Bonadío. Entonces Stiuso se presentó como querellante contra Bonadío. A pesar de tener una cruzada en su contra, el kirchnerismo nunca amplificó ese caso contra el juez de la causa Hotesur. Es lógico: habría implicado ir tras los pasos del entonces director de operaciones de la SIDE.
El antecedente del pleito entre Nisman y Zbar (que fue defendido por Jorge Kirzenbaum, luego abogado de Fernando de la Rúa) será determinante en los próximos días, cuando se incremente la presión de algunos actores para que el caso viaje hacia el fuero federal. Ese argumento se remitirá a la causa por coacción para expresar que si las supuestas amenazas son de índole federal, la muerte del fiscal también debe serlo.
Ese ascenso -que en Comodoro Py sólo despierta el interés de Norberto Oyarbide- está trabado a no ser que se encuentren elementos contundentes para creer en un supuesto homicidio. Hasta ahora en la fiscalía todos los borradores avanzan hacia el suicidio inducido, con la única excepción del todavía inexplicable comportamiento de la custodia.
Es muy complejo probar que el suicidio haya estado relacionado con el puesto de Nisman porque esto requiere conocer a fondo la naturaleza de la presunta amenaza que serviría como inductora.
El desarrollo del caso genera cada vez mayores cuestionamientos por parte de Arroyo. "Se dieron a conocer demasiadas medidas a los medios de comunicación que van a terminar malogrando la investigación", dijo recientemente. No confía en el accionar de Fein y le hace ruido el grado de relación de la jueza Fabiana Palmaghini con el camarista Mario Filozoff, a quien entiende como cercano a abogados satélites de la SIDE. Un entendimiento del caso que es idéntico al que por estas horas se escucha en las reuniones de Balcarce 50. No debería sorprender, especialmente si se entiende el vínculo que todo juez federal de San Isidro suele mantener con los inquilinos de la quinta presidencial, que está bajo su jurisdicción.


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