24 de agosto 2009 - 00:00

Canje de bonos: el ahorro oficial sería de u$s 550 millones máximo

Amado Boudou
Amado Boudou
La fuerte participación de inversores minoristas complica los planes del Ministerio de Economía para el nuevo canje de deuda anunciado el último viernes y que se implementará esta semana. Los dos Bocon incluidos en la transacción, el Pre9 y el Pro12, son apetecibles para el público que busca asegurarse una renta: ambos títulos pagan en forma mensual tanto capital como intereses.

Cuanto más importante sea el grado de aceptación del canje, mayor será el ahorro para el Tesoro. Pero las cifras de máxima no son, de todas formas, muy significativas. Según los cálculos de un banco de inversión extranjero, si el 100% de los tenedores acepta los términos de la transacción, el ahorro para lo que resta del año es de u$s 260 millones, en 2010 llegará al equivalente a u$s 550 millones y a u$s 490 millones en 2011. Representa apenas el 10% de los u$s 5.000 millones que debe buscar el Gobierno en los mercados el año próximo.

Si, en cambio, la aceptación llega al 60% -la hipótesis más probable por estas horas-, el ahorro bajaría a apenas u$s 330 millones y otros u$s 295 millones para 2011. Las cifras incluyen el remanente de Préstamos Garantizados que no fue canjeado en enero, en particular entre los tenedores internacionales.

Estimaciones

Aunque no hay cifras precisas sobre la tenencia de los títulos involucrados, el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, estimó que en poder de otros organismos estatales, en especial la ANSES, hay un 25% del total, que obviamente ingresarán en su totalidad a la transacción. En la conferencia de prensa del viernes se enfatizó que los dos títulos involucrados suman un monto nominal de alrededor de $ 9.000 millones.

Del 75% restante, una parte ínfima la tienen los bancos y una porción algo más grande, las aseguradoras. Pero se calcula que entre el 40% y el 50% está en poder de individuos. «No se está pensando en una tarea de marketing o de acercamiento para explicarle a la gente cuál es la conveniencia de ingresar en la operación, por lo que será difícil movilizar al público», estimaba ayer un agente bursátil consultado por este diario.

El argumento más fuerte que tendría la gente para entrar al canje, paradójicamente, no puede ser mencionado por el ministro Amado Boudou. Se trata de salir de bonos en pesos que ajustan por CER y pasarse a otros títulos, también en moneda local, pero cuyo ajuste es por un indicador más creíble, como la tasa Badlar (plazos fijos mayoristas según una encuesta diaria del Banco Central).

El Bocan 2014, que es el bono que entregará el Gobierno, paga intereses semestralmente, pero la totalidad del capital al final. Ajusta por Badlar más 275 puntos básicos, lo que arroja una tasa del 15,5% anual.

Atracción limitada

Aún está por verse si el público se siente tentado por un título que puede resultar especialmente beneficioso para una compañía de seguros o para un fondo común de inversiones. Este tipo de entidades se veía hasta ahora obligado a reinvertir lo que surge de la amortización del Pre9 y el Pro12 y no siempre es sencillo encontrar alternativas de corto plazo en el mercado.

Luego de esta transacción, cuyos plazos formales serían anunciados hoy, llegaría un segundo canje de bonos con CER, que incluiría al Boden 2014 y también a los Préstamos Garantizados más largos que no entraron en la transacción de enero último. En este caso, las probabilidades de aceptación aumentan significativamente, porque se trata de papeles que sí están mayoritariamente en poder de bancos, organismos públicos y algunos inversores institucionales del exterior.

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