21 de diciembre 2017 - 00:00

Carrera contrarreloj de Kuczynski para evitar su destitución como presidente de Perú

Interpuso un amparo judicial contra la sesión. De no prosperar, se defenderá hoy ante el Congreso, de mayoría fujimorista, por sus vínculos con Odebrecht cuando fue ministro. Podría convertirse en el primer mandatario en perder su puesto por el caso “Lava Jato”.

ACORRALADO. Casi sin opciones de negociación política en el Congreso, el mandatario recurrió a la vía judicial para impedir su destitución.
ACORRALADO. Casi sin opciones de negociación política en el Congreso, el mandatario recurrió a la vía judicial para impedir su destitución.
Lima - De no prosperar un amparo que presentó a un tribunal, el presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, se jugará hoy su futuro político en el Congreso donde la oposición espera destituirlo por "incapacidad moral permanente", por haber mentido sobre sus vínculos con la empresa Odebrecht.

Para sacar a Kuczynski de la Presidencia, el Congreso necesita 87 votos de un hemiciclo de 130 congresistas, algo factible si se tiene en cuenta que el pedido con la iniciativa fue admitido con 93 votos a favor, principalmente gracias al fujimorismo, que tiene mayoría absoluta.

Al mandatario lo acusan de haber mentido al ocultar vínculos con Odebrecht, protagonista del mayor escándalo de corrupción de Latinoamérica.

Lo señalan por presuntamente haberse lucrado cuando era ministro en el Gobierno de Alejandro Toledo (2001-2006) con consultorías brindadas por su empresa Westfield Capital a la constructora brasileña, por las que cobró más de 782.000 dólares entre 2004 y 2007.

Ante el escenario de una derrota, Kuczynski interpuso el lunes una acción de amparo, la cual fue divulgada ayer, para que "se repongan las cosas al estado anterior de la violación de sus derechos constitucionales". En el documento, argumentó que "no fue citado en ningún momento" para que declare ante la comisión del Congreso que investiga el caso Lava Jato.

La medida fue presentada ante juez especializado en derecho constitucional de Lima, al que se solicitó que "se deje sin efecto la admisión del pedido de vacancia presidencial, suspendiéndose los efectos de la moción". De no llegar una orden judicial, el proceso comenzará hoy a la mañana.

Aunque los eventuales delitos que Kuczynski ya prescribieron, la decisión en el Congreso es esencialmente política, por lo que el mandatario no solo tiene que demostrar su inocencia, sino también, y especialmente, negociar con sus oponentes para obtener un resultado favorable.

Para la crucial votación, son seguros 70 votos del partido fujimorista Fuerza Popular, cuyo vocero, Héctor Becerril, ya anunció que votarán en bloque a favor de la destitución, independientemente del alegato que más de una hora que el mandatario liberal hará frente al pleno legislativo antes de la votación.

El único fujimorista que presumiblemente votará en contra será Kenji Fujimori, hijo menor del encarcelado expresidente Alberto Fujimori, que en los últimos meses manifestó divergencias con las decisiones del partido que dirige su hermana, Keiko.

También apoyarán la destitución los 10 parlamentarios del Frente Amplio de izquierda, los nueve de Alianza Para el Progreso (APP), al menos tres de los cinco del Partido Aprista Peruano (PAP) y parlamentarios independientes Yeni Vilcatoma y Roberto Vieira.

Sin manifestar todavía ningún sentido del voto están los diez legisladores del bloque izquierdista Nuevo Perú, los cinco del centrista Acción Popular y dos del Partido Aprista.

El único apoyo seguro de Kuczynski en esa votación serán los 18 congresistas del partido oficialista Peruanos Por el Kambio (PPK), quienes se encuentran en clara minoría dentro del Congreso.

Aunque pareciera que la decisión ya está tomada, el mandatario peruano aún tiene un día para, con el agua al cuello, negociar con la izquierda peruana y con Alianza Para el Progreso en pos de que le permitan mantenerse en el cargo.

No es la primera vez que el futuro de Kuczynski puede estar en manos de la izquierda, pues el apoyo que la candidata Verónika Mendoza le dio en las elecciones presidenciales de 2016 fue clave para que ganara los comicios a Keiko Fujimori con una diferencia de apenas 40.000 votos.

El primer vicepresidente peruano, Martín Vizcarra, quien asumiría el Gobierno en caso de destitución, llegó a Perú y afirmó su lealtad al mandatario.

Agencias EFE, DPA, AFP, ANSA y Reuters

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