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Casación definió vacantes por sorteo
La modificación surgió desde algunos integrantes de la cámara con la intención de clarificar cómo se designan las vacantes en el máximo tribunal penal del país y se debatió en una reunión que se prolongó durante varias horas e incluyó el anuncio del juez Mariano González Palazzo de que estaba realizando su último acto como integrante de la Casación. Ni bien terminó el plenario el magistrado subrogrante, que en breve será reemplazado por el titular ya designado Juan Gemignani, presentó un pedido de licencia por razones de salud. Tanto el nuevo sistema de subrogancias como la retirada de González Palazzo fueron el corolario de la sacudida que generó en las internas del tribunal el planteo del recién llegado Alejandro Slokar a principios de octubre pasado.
Estas objeciones derivaron en dos cuestiones básicas: el tiempo que un juez subrogante puede ocupar una vocalía (en el caso de los salientes González Palazzo y Guillermo Yacobucci fueron cuatro años) y la procedencia del juez reemplazante (Luis Cabral, por ejemplo, no es integrante de la Cámara Federal sino de los tribunales ordinarios). La intención de la Cámara de Casación fue transparentar este proceso, para evitar más cuestionamientos de la opinión pública.
Uno de las más atacados en este sentido en los últimos tiempos fue González Palazzo, quien es investigado junto con el renunciado Gustavo Mitchell y Eduardo Riggi por supuesto intento de sobornos en el marco de la investigación sobre el crimen de Mariano Ferreyra. Si bien el juez subrogante había insistido en su inocencia y se negaba a dejar su cargo antes de que llegara su reemplazante, una presentación del Centro de Estudios Legales y Sociales pidiendo la revocatoria de su subrogancia por las sospechas en el caso Ferreyra disparó un conflicto que se resolvió el viernes pasado.
El pedido de licencia de González Palazzo fue la estrategia para evitar que los otros jueces del tribunal tuvieran que pronunciarse sobre la presentación del CELS. Lo único a lo que se concluyó es que la asociación no tenía personería jurídica para realizar ese pedido, pero el debate no continuó debido al anuncio de licencia. A partir de ese momentos fueron todos elogios para González Palazzo, que no dejó de expresar que se veía involucrado en la acusación a una sala (la III) de la que ni siquiera formaba parte oficialmente y que se descompuso al punto de que se tuvo que llamar a un médico.
La autoinmolación de González Palazzo cerró así uno de los frentes que se habían abierto en la cámara y el azar resolvió el segundo. Según el sorteo del viernes pasado, Raúl Madueño reemplazará por el momento el cargo que dejó vacante Mitchell y Eduardo Riggi (también investigado por el caso Ferreyra) se hará cargo provisoriamente de la vocalía de Juan Fegoli, cuya renuncia fue aceptada por el Ejecutivo, a partir del próximo diciembre.


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