31 de julio 2017 - 00:00

Casación demora inicio del juicio a Telleldín por la AMIA

ACUSADO. Carlos Telleldín, el exreducidor de autos ahora devenido en abogado, es el único señalado por la preparación y entrega de la Trafic.
ACUSADO. Carlos Telleldín, el exreducidor de autos ahora devenido en abogado, es el único señalado por la preparación y entrega de la Trafic.
La Cámara Federal de Casación Penal viene dilatando desde hace cuatro meses una definición clave que impide el arranque del juicio oral y público por la entrega del supuesto coche bomba utilizado en atentado a la AMIA. La Sala II del máximo tribunal penal, con una integración especial, no termina de definir si el fiscal Diego Luciani puede participar del debate donde estará sentado en el banquillo de los acusados el exreducidor Carlos Telleldín, señalado por haber acondicionado y entregado la camioneta Trafic que fue presuntamente utilizada para la voladura, en el único tramo sobreviviente de la denominada conexión local de la masacre. Sin representante del Ministerio Público no es posible que el Tribunal Oral Federal fije la fecha de inicio del juicio, cuyo reclamo por la indefinición atravesó el último acto oficial por el 23° aniversario del ataque a la mutual judía.

Luciani debía intervenir junto al Tribunal Oral Federal N° 3 integrado por los jueces Andrés Basso, Javier Feliciano ríos y Fernando Canero en el juicio contra Telleldín. Pero se excusó, argumentando que durante los inicios de su carrera había trabajado en el juzgado a cargo de Juan José Galeano, destituido magistrado a cargo de la investigación original por el atentado. El TOF denegó el pedido por lo que Casación debía resolver la controversia y ratificar o reemplazar al fiscal. Pero desde hace cuatro meses que esa definición está pendiente, lo que tapona también la fecha de comienzo del juicio que acumula vaivenes desde hace 13 años. También en Casación hay camaristas que no pueden intervenir en nada relativo al caso AMIA por lo que quienes deberán resolver este incidente son Juan Carlos Gemignani, Ángela Ledesma y Ana María Figueroa. El presidente de la AMIA, Agustín Zbar, hizo público el 18 de julio pasado, en el último aniversario, la necesidad de que la Justicia agilice los trámites con las pruebas existentes: se apoyó en la hipótesis oficial -ahora ratificada por pruebas recolectadas por la UFI AMIA- de la existencia de una Trafic convertida en coche bomba, con un conductor suicida y con una logística preparada por Hizbolá, cuya red local fue financiada por Irán.

Telleldín es el único acusado por "homicidio agravado por odio racial o religioso y por haber causado un peligro común". Pero el juicio tampoco se avecina sencillo: se deberá probar que el exreducidor (hoy en juicio por haber cobrado u$s400 mil en el marco del encubrimiento de la investigación inicial) acondicionó la camioneta a sabiendas de que iba a ser utilizada en el atentado. La otra pregunta que sobrevolará ese juicio y que los fiscales y las querellas deberán esquivar para poder probar los cargos contra Telleldín es: "¿A quién le entregó la Trafic?". Tras 23 años no hay una sola pista sólida sobre la conexión local que no fuese invalidada por la Justicia. Esto fue por haber sido contaminada en la maniobra de encubrimiento, cuyo juicio está a punto de entrar en la fase de alegatos. Cuando se sepa quién será el fiscal que intervenga por la acusación, se podrá avanzar en el cronograma de juicio, pero con el calendario sumando cada vez más hojas.

La vinculación de Telleldín con la preparación de la camioneta que habría sido utilizada para detonar el frente de Pasteur 633 había sido anulada por completo tras el voluminoso juicio llevado adelante cuya conclusión, en 2004, fue que todo lo actuado había sido nulo por estar viciada la investigación desde sus comienzos y direccionada a una falsa acusación contra un grupo de policías bonaerenses. A ellos -y mediante un soborno- Telleldín había señalado como los receptores de la camioneta. Con todos los acusados absueltos, y tras una madeja de apelaciones, el caso escaló a la Corte Suprema que consideró que el Tribunal Oral Federal N° 3 se había excedido en su fallo anulatorio. Así, dejó a salvo toda la investigación hasta su cruce con la causa "Brigadas", ocurrida cuando se filma el video en el juzgado de Galeano graficando el pago a Telleldín con fondos reservados de la SIDE para que su versión apunte a los policías bonaerenses como nexo local.

Todo ese paquete volvió a primera instancia, donde el juez Rodolfo Canicoba Corral reabrió la causa (sólo en el tramo de Telleldín) y el fallecido fiscal Alberto Nisman terminó por impulsar la elevación a juicio. El último movimiento de ese expediente fue el 12 de octubre de 2016, cuando la Corte rechazó un recurso de la defensa de Telleldín pidiendo que se anule el proceso en su contra.

La conexión local sigue estando en una nebulosa y hasta ahora tampoco han surgido pistas en el juicio por encubrimiento. Mientras tanto, el Gobierno mantiene su impulso a la idea de un juicio en ausencia para los acusados iraníes por la planificación del atentado con la paradójica situación de confirmar a los autores intelectuales sin terminar de juzgar quiénes ni cómo lo llevaron adelante como autores materiales.

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