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Caso Ferreyra: ordenan hoy medidas
De acuerdo con las declaraciones de los testigos y de los tres sospechosos centrales, la investigación se orientó hacia la existencia de una aparente asociación ilícita entre un sector de dirigentes de la Unión Ferroviaria, que en la causa comenzaron a ser denominados como «los jerarcas», y un grupo de barras bravas reclutados para disolver una protesta de trabajadores tercerizados.
En cuanto a los «jerarcas», hasta ahora fue detenido Pablo Díaz, delegado del Roca y colaborador de José Pedraza, secretario general del sindicato. Pero el avance de los testimonios parecía apuntar a un escalón hacia arriba, en torno de Juan Carlos Fernández, alias «El Gallego», segundo de Pedraza en el gremio y señalado por algunos testigos como organizador del grupo de choque junto a Pablo Díaz.
Además, entre los investigadores dijeron que había perdido fuerza la hipótesis que intentaron profundizar los principales imputados respecto de la posible existencia de un tirador en el grupo de los trabajadores tercerizados y militantes del Partido Obrero (PO). Tanto Díaz como Juan Carlos Pérez, el tercer detenido y portero ferroviario desde hacía un semestre, hablaron ante la jueza de una persona que se había parapetado detrás de un basural y que desde allí efectuaba disparos con un arma que sacaba y volvía a poner en una mochila.
Hasta ayer no había pruebas para avanzar en esa línea: ni vainas servidas cerca de donde se encontraba el grupo atacado en Barracas, ni impactos de bala en la dirección contraria. «Creemos que puede tratarse de un argumento armado para embarrarnos la cancha», dijo un investigador.
El trío de detenidos se completa con Cristian Daniel «Harry» Favale, un barra brava de Defensa y Justicia y aspirante a ingresar a la estructura ferroviaria de la mano de Díaz. El testimonio de Favale abonó la tesis de un atacante del otro grupo.


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