14 de mayo 2013 - 00:00

Causa sobornos ocupa hoy despacho en la Rosada

El juicio oral por los supuestos sobornos en el Senado durante la última administración radical llegará hoy a la Casa Rosada. Los jueces del tribunal, las querellas, la fiscal y los defensores realizarán una inspección ocular en el despacho presidencial con el objetivo de contrastar detalles arquitectónicos y de mobiliario que el arrepentido Mario Pontaquarto brindó en sus múltiples declaraciones a lo largo del proceso. Esto es clave ya que el exfuncionario legislativo aseguró haber participado en una reunión celebrada en Balcarce 50 con el objetivo de organizar el pago de las presuntas coimas para la aprobación de la reforma laboral. Mientras tanto, ya desfilan por Comodoro Py una treintena de empleados de la SIDE para declarar ante el Tribunal Oral Federal N° 3 en audiencias a puertas cerradas.

La excursión al despacho presidencial será por la mañana. Desde la Secretaría General de la Presidencia establecieron que así sea ya que Cristina de Kirchner, a diferencia de su antecesor, suele ocuparlo por las tardes. Desde el tribunal tampoco deseaban ningún tipo de cruce entre la mandataria y Fernando de la Rúa, figura central entre los imputados, quien si bien podría haber asistido ayer, decidió ausentarse.

La comitiva será recibida por un integrante del equipo de protocolo y será una visita silenciosa: Pontaquarto había pedido manifestarse una vez ubicados en el despacho para brindar presiones de estilo visual, pero el tribunal rechazó el pedido y el acusado optó por no concurrir a la inspección solicitada por todas las partes.

Las defensas llegarán a Balcarce 50 con el objetivo de asestarle un nuevo golpe a la estrategia del arrepentido. A lo largo del proceso De la Rúa ha señalado una serie discrepancias en los testimonios de Pontaquarto sobre la disposición del despacho presidencial. La principal es la ubicación de un baño privado que se encontraría en el lugar opuesto al señalado por el arrepentido. Lo mismo ocurre con determinadas piezas del mobiliario.

El testimonio del arrepentido, principal elemento durante la instrucción a cargo del juez Daniel Rafecas, no logra hacer pie en el juicio. La acusación de los supuestos sobornos todavía no ha encontrado ningún tipo de sustento y crecen los cuestionamientos a Rafecas. Hecho que explica las recientes consultas de sus secretarios a los funcionarios del tribunal para conocer hasta qué punto se está viendo comprometida la imagen del juez y las consecuencias que podría acarrear.



Testigos



A falta de giros en el debate o nuevas evidencias, la principal emoción gira en torno a las anécdotas de los testigos que desfilan ante el tribunal, en muchos casos hombres con un pasado encumbrado en la política, los negocios y el sindicalismo. Recientemente fue el turno de Enrique Nosiglia, quien animó del debate con relatos del Gobierno de la Alianza y se despegó por completo de las versiones de las presuntas coimas. Recordó que Pontaquarto le había planteado el tema -Nosiglia fue quien lo sponsoreó en su momento para su cargo en el Senado- y éste sólo le respondió que si debía hablarlo con alguien, esa persona era De la Rúa.

Al mismo tiempo, luego de una autorización por parte de la SIDE, comenzaron a declarar funcionarios activos y jubilados del organismo para dar cuenta sobre el manejo de los fondos que en su momento ya había explicado en el debate Fernando de Santibañes. Lo hacen a puertas cerradas, sin acceso del público y de acuerdo con la ley que protege los secretos de Estado.

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