28 de julio 2016 - 12:57

CGT: buscan sumar a disidentes a unidad con negociación de cargos

• REUNIÓN CLAVE EN UPCN.
• GESTIONES CONTRA RELOJ ANTES DEL 5 DE AGOSTO
La unidad de la central obrera gira en torno del reparto de las sillas de la próxima conducción. Lingeri, encargado de negociar con Viviani y Venegas.

José Luis Lingeri
José Luis Lingeri
El proceso de unificación de la CGT avanza en dos velocidades: una, vertiginosa, es la visible y queda plasmada en reuniones de unos y otros sectores que pujan por mayor protagonismo público en la futura estructura de la central obrera. Otra, con más trabas y debates reservados, está orientada al reparto de espacios de poder real y a garantizar la participación de la mayor cantidad posible de dirigentes en la fusión pautada para el 22 de agosto, sin resignar la modalidad de triunvirato que pactó la mayoría.

Tanto los sectores mayoritarios que acordaron el triunvirato como la disidencia que exige una conducción a cargo de un secretario general tienen en vista un número clave. Se trata de los 40 cargos a cubrir en el futuro Consejo Directivo, el máximo órgano ejecutivo de la CGT. El reparto de 25 secretarías, 10 vocalías y 5 puestos en el Comité Arbitral se convirtió esta semana en el eje que terminará por definir una nueva CGT integrada y con mayoría absoluta de participantes, o bien una diezmada y con pérdida de representatividad.

Ayer movieron sus piezas los "integrados" en el proceso de unidad: Hugo Moyano, los "gordos" de los grandes gremios de servicio, los "independientes" y el sector de Luis Barrionuevo se reunieron al mediodía en la sede de los estatales de UPCN para repasar las negociaciones en marcha con los sectores encabezados por el taxista Omar Viviani y el rural Gerónimo Venegas, que reniegan del triunvirato y demandan consensuar un unicato.

Junto al camionero estuvieron su candidato para la jefatura de tres, el portuario Juan Carlos Schmid, y el panadero Abel Frutos; por los "independientes" fueron el dueño de casa, Andrés Rodríguez, José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) y Rubén Pronotti, en nombre de Gerardo Martínez (albañiles, Uocra); Héctor Daer (Sanidad), el "gordo" con un sillón asegurado en el triunvirato, y Carlos Acuña, también número puesto para la nueva conducción por la CGT "Azul y Blanca" de Barrionuevo.

En lo formal, los dirigentes analizaron aspectos administrativos de los próximos pasos establecidos para el proceso de unidad: un plenario de secretarios generales, el 5 de agosto, y el congreso definitivo del 22 de ese mes. La resolución clave en este aspecto es que para el último paso se utilizarán los padrones de los gremios afiliados a la CGT correspondientes a 2012, los últimos que cuentan con un consenso mayoritario respecto de su validez. La puesta en práctica de esa definición continuó por la tarde en otro encuentro en Sanidad, donde participaron Daer, Frutos y Acuña, y donde se sumó Mario Caligari, número dos de los colectiveros de UTA.

Pero también hubo determinaciones políticas. Los sindicalistas realizaron una evaluación del daño potencial de sellar la unidad sin la participación de los sectores disidentes de Viviani (al frente del Movimiento de Acción Sindical Argentino) y Venegas (que cuenta con apoyo del Gobierno y de varios sindicatos de la CGT de Moyano). La mayoría de los presentes sostuvo que debían extremarse las negociaciones para convencer a los opositores. El peso mayor de esa gestión correrá por cuenta de Lingeri, el sempiterno diplomático de la CGT.

En público, aunque por distintas razones y con alineamientos políticos casi opuestos, tanto Viviani como Venegas exigen una conducción de unicato con el argumento de "respetar el estatuto de la CGT" que no prevé una jefatura colegiada. Los negociadores de ese formato confirmaron ayer que no resignarán ese entendimiento, pero acordaron reservar espacios en el Consejo Directivo para la eventual inclusión de los gremios disidentes. Entre ellos, esperan sumar al de Venegas (rurales, Uatre), al de mecánicos (Smata), de Ricardo Pignanelli y a la Asociación Bancaria, de Sergio Palazzo, otro que tiene aspiraciones propias. También, a Guillermo Moser (Luz y Fuerza) y a Sergio Sasia (Unión Ferroviaria), ambos del MASA y en el último caso, el nominado por ese sello para liderar en soledad la central obrera.

Las gestiones seguirán en los próximos días y antes del plenario. Ayer, en paralelo, hubo una reunión de una veintena de gremialistas en el sindicato del Seguro para confirmar su respaldo a Schmid frente a la postura de otros dirigentes de la CGT de Moyano de inclinarse en favor de Venegas.

Dejá tu comentario