29 de marzo 2017 - 00:00

CGT: gremios kirchneristas pactan extender medidas de fuerza tras el paro del 6-A

Sergio Palazzo
Sergio Palazzo
El sindicalismo kirchnerista resolvió ayer impulsar la continuidad del plan de lucha de la CGT más allá del paro nacional del 6 de abril. La estrategia involucra gremios tradicionales como el de los metalúrgicos (UOM) o encargados de edificios (Suterh) junto a las dos versiones de la CTA, así como la denominada Corriente Federal que no forma parte de la conducción de la central mayoritaria pero que en esencia está referenciada en Cristina de Kirchner.

Aunque lo anunciaron por separado se prevé que ambos sectores terminarán por acordar un plan común que apuntará, por un lado, a sostener el clima de beligerancia de la CGT contra el Gobierno y evitar un entendimiento tempranero a instancias de sus referentes más tradicionales de los grupos de los "gordos", de los grandes gremios de servicios, y los "independientes" usualmente de buen vínculo con cada administración nacional.

Pero también los grupos se focalizarán en la constitución de programas de acción sindical de mediano y largo plazo así como en insertarse en la pulseada interna del peronismo como apoyo del kirchnerismo. En los dos espacios dan por hecho que apenas concluido el paro del 6 de abril presionarán dentro de la CGT para emplazar al Ejecutivo para la aplicación de medidas cuantificables de protección sobre la industria nacional y el empleo bajo la amenaza de convocar nuevas huelgas y protestas.

Uno de los sectores es el novedoso Movimiento de Trabajadores Peronistas (MTP) Saúl Ubaldini, cuya constitución adelantó este diario y que hizo su aparición ayer en una conferencia de prensa con la participación del metalúrgico Francisco Gutiérrez (UOM) y el portero Víctor Santa María (Suterh), ambos directivos de la CGT, y los líderes de las dos CTA, Hugo Yasky y Pablo Micheli. Los dirigentes, junto al jefe del gremio de curtidores, Walter Correa, y los líderes docentes Roberto Baradel (Suteba) y Eduardo López (UTE) se presentaron juntos para dar cuenta de su participación conjunta en la marcha de mañana de las CTA a la Plaza de Mayo.

Lo paradójico es que este espacio, de mantenerse el criterio de confrontar con el Ejecutivo, puede confluir con el camionero Pablo Moyano, que enunció el mismo propósito aunque mantiene desde hace años un enfrentamiento abierto con Gutiérrez -desde que el metalúrgico era intendente de Quilmes y municipalizó al personal de recolección- que se mantiene con ambos en la estructura de conducción de la CGT.

El otro grupo que definió ayer la continuidad del plan de lucha más allá del paro nacional del 6 de abril es la Corriente Federal, un conglomerado de gremios que orienta el bancario Sergio Palazzo y que contiene a dirigentes como el curtidor Correa y el gráfico Héctor Amichetti (FGB), entre otros. En un encuentro la Corriente resolvió pedirle a la CGT la convocatoria a un Comité Central Confederal para estructurar un plan de acción para después de la huelga.

A diferencia del MTP este sector no participará en su conjunto de la movilización de mañana de las dos CTA. En un esquema cada vez más intrincado de sellos y grupos internos ambos sectores, sin embargo, estarán unidos no sólo en el paro nacional sino en su intento por incidir en la interna del PJ desde el kirchnerismo, con Cristina de Kirchner como principal referencia.

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