En los últimos dos años y cuatro meses la evolución del precio de los combustibles fue más importante que los ajustes de las tarifas de gas y electricidad, y así se mantendrá a pesar de los próximos ajustes que se vienen a partir de junio. Mientras que el litro de combustible se incrementó hasta casi 120% desde diciembre de 2019, el gas subió en promedio 91% y la electricidad 38%. Según el seguimiento mensual de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (Cecha), en diciembre de 2019 el litro de nafta Súper de YPF en la ciudad de Buenos Aires se pagaba $53,34 y la Premium cotizaba $61,54. En tanto el gasoil Grado 2 valía $49,94 y el de mayor calidad, el Grado 3, $58,44.
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Combustibles: las subas superan a las de luz y gas (aun con próximo ajuste)
En lo que va del actual Gobierno, mientras que el litro de nafta y gasoil se incrementó hasta casi 120%, el gas subió en promedio un 91% y la electricidad un 38%.

Casi dos años y medio después, en las estaciones de servicio de Capital Federal hoy el litro de Súper cuesta $109,90; el de Premium $132,10; el gasoil G2 $103,20, y el G3 $128,10. Es decir que en ese período, los aumentos fueron los siguientes: Nafta Súper, 106%; Nafta Premium, 114,7%; Gasoil Grado 2, 106,7%; y Gasoil Grado 3, 119,2%.
Aumento del gas
Durante el gobierno de Mauricio Macri, entre enero 2016 y abril 2019, la factura promedio residencial del gas aumentó 1.109%, equivalente a $1.020 adicionales sobre la factura a comienzos de 2016. Pero con la Resolución 521/19 de la ex Secretaría de Gobierno de Energía (SGE) las tarifas se congelaron a partir de octubre 2019 hasta enero 2020. Luego, el Gobierno de Alberto Fernández lo extendió hasta febrero 2020.
Producto de la Emergencia Tarifaria establecida por la ley N° 27.541 de Solidaridad Social y Reactivación Productiva, el congelamiento se extendió hasta diciembre del 2020. A su vez, mediante el Decreto Nº 1020/20, el Poder Ejecutivo Nacional determinó el inicio de la Renegociación de la Revisión Tarifaria Integral vigente y prorrogó el mantenimiento tarifario por un plazo adicional de 90 días corridos, o hasta tanto entren en vigencia los nuevos cuadros tarifarios transitorios resultantes del “Régimen Tarifario de Transición”.
Esas medidas adoptadas por el actual Gobierno explican un “amesetamiento” de los aumentos hasta el primer trimestre de 2021 inclusive, cuando se produjo una adecuación tarifaria, tras casi dos años de congelamiento. En el caso del gas se aplicó un incremento promedio del 6% a partir de junio de 2021.
Según datos oficiales del Enargas, los usuarios residenciales de la Ciudad pasaron a pagar una factura mensual de gas promedio de $1.552 en octubre de 2019 a $2.659 en abril del 2021, lo que significó un aumento de $1.107 ó 71%. Pero a partir de marzo del 2022 el Gobierno oficializó otra suba del gas a través de la Resolución 91/22 del Enargas del 20% promedio para los hogares y del 15% para las pymes. En definitiva, las tarifas aumentaron alrededor de 91% en los últimos 28 meses.
Suba de la electricidad
Según los datos del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), entre diciembre 2019 y abril de 2022, los cargos fijos de las tarifas de luz para los usuarios residenciales se incrementaron 49% para los R1 (hasta 150 kw) de Edenor y 41% para los de Edesur; un 64,5% para los R2 (de 151-325 kw) de Edenor y un 58% para los Edesur; y un 60% para los R3 (de 326-400 kw) de Edenor y un 56,4% para los de Edesur.
En tanto, en el mismo período de 28 meses, los cargos variables de la electricidad en el AMBA aumentaron entre 32% y 33,8% para los mismos usuarios de esas dos compañías distribuidoras.
Si se habla de boletas de luz, la facturación final de la energía eléctrica con impuestos incluidos para una familia tipo con un consumo mensual de 350 KWh (R3) pasó de $1.506 en mayo de 2019 a $1.689 en el mismo mes de 2021.
En este caso el descongelamiento llegó con un ajuste de 18% promedio a nivel país y de hasta 22% en el AMBA, que fue ordenado por el ENRE en febrero pasado. Así, los habitantes de la ciudad de Buenos Aires y el conurbano pasaron a pagar $2.060 promedio, lo que implicó un aumento del 36% en dos años, muy por debajo del incremento de los combustibles en los surtidores.
Los incrementos
que vienen
Días atrás la Secretaría de Energía formalizó la convocatoria a las audiencias públicas para tratar los nuevos precios y la segmentación tarifaria de los servicios de gas natural y energía eléctrica, que se llevarán a cabo entre el 10 y el 12 de mayo próximos. Según anticiparon fuentes oficiales, el 10% de los usuarios residenciales de los servicios de gas y electricidad con mayor capacidad de pago dejarán de recibir el beneficio del subsidio a la energía a partir de junio próximo.
De tal forma, para la mayoría de los usuarios residenciales de Edenor y Edesur -excluidos quienes son beneficiarios de tarifa social- las facturas de luz tendrían una corrección en promedio de 17%. Por su lado, esa corrección promedio para la mayoría de los usuarios de gas del país se ubicará en 21,5%, con leves variaciones según las regiones. Con esos ajustes, tampoco se llega al nivel de suba de las naftas y el gasoil.

