19 de octubre 2009 - 00:00

Comentarios políticos del fin de semana

Néstor Kirchner
Néstor Kirchner
MORALES SOLÁ, JOA-QUÍN. La Nación. La primera columna en semanas que el periodista no dedica a la nueva ley de medios se centra en el impulso de la reforma política por parte del Gobierno y los proyectos de Néstor Kirchner para volver a la presidencia en 2011. Un plan que se caracteriza por la radicalización del oficialismo, según asegura el columnista, y que se refleja en la presión al Congreso para votar ciertas leyes antes del recambio legislativo, así como en «la persecución personal de sus adversarios, sean éstos políticos, empresarios, periodistas o medios de comunicación». «La meta consiste en la devastación de todos ellos», resalta el periodista, en un discurso tan radicalizado como el que denuncia.

Lejos de analizar el escenario político y las variables que pueden llegar a producirse en los próximos meses, se indigna con un ex presidente al que describe irracional y bestial. La falta de apoyo de la sociedad es la explicación para esta radicalización y para refugiarse en la estructura peronista, señala. Las internas abiertas que instalaría la reforma política y un sistema de cooperativas de trabajo en la provincia de Buenos Aires, «que la oposición (incluida la izquierda) ha calificado de sistema de acopio de seguidores», le garantizarían una nueva candidatura.

Frente a este proyecto, la mirada es resignada y la opción es la denuncia: el periodista da por descontada la aprobación de la reforma y pasa directamente a denunciar supuestos sobornos «semanales» en el Congreso, sin precisar ningún dato. En la misma escala, menciona las agresiones al titular del radicalismo, Gerardo Morales, y a la embajadora norteamericana, Vilma Martínez. También el proyecto de ley que quiere imponer la extracción compulsiva de sangre en casos de posibles hijos de desaparecidos, un golpe directo a Ernestina Herrara de Noble, resalta, y sobre el que afirma que «contiene una dosis de inhumana frialdad», al borde de describir al kirchnerismo como un fenómeno sobrenatural.

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