Cumbre en Tucumán de la AAEP. La puerta hacia el crecimiento está entreabierta. Peligro de offside.
Al final de la semana pasada tuvo lugar en Tucumán la 51ª Reunión Anual de la Asociación Argentina de Economía Política (AAEP), el grupo más numeroso de economistas académicos y profesionales de la Argentina fundado hace casi 60 años por Julio Olivera, Aldo Ferrer y otros destacados economistas. La AAEP acaba de obtener el premio Konex de Platino por el reconocimiento a su labor institucional en el campo del estudio de la economía en la Argentina. La organización este año recayó sobre la Universidad Nacional de Tucumán, una de las instituciones decanas entre los centros de investigación que forman la AAEP, y la inauguración de bienvenida se hizo en la casa histórica donde nuestra República nació hace 200 años. La reunión, organizada este año por los tucumanos, fue de las mejores que yo recuerdo haber visto. Participaron, directa o indirectamente, 300 economistas de todo el país a través de 143 trabajos seleccionados de economía teórica y aplicada sobre más de 20 campos y todos de gran relevancia para el país. Hubo tres conferencias magistrales: una de Enrique Bour (expresidente de la AAEP) sobre Derecho y Economía; otra de Iván Werning (un argentino que es gran profesor de Economía en el MIT) sobre teoría y aplicaciones de la tributación óptima, y otra extraordinaria conferencia de Alvin Roth (Premio Nobel de Economía 2012 y profesor en Stanford) sobre aplicaciones de la teoría del diseño de intercambios en muchos casos donde los precios no son (o la sociedad no quiere que sean) los que guían las decisiones.
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Hubo 4 mesas o paneles de discusión y debate de muy alto nivel, empezando por la de los dos presidentes de los Bancos Centrales de Argentina y Uruguay, Federico Sturzenegger y Mario Bergara, sobre política monetaria, a los que se los interpeló sobre la macroeconomía del mundo y la región luego del triunfo de Trump. La segunda mesa-panel fue la clásica mesa de evaluación de la coyuntura macro de la AAEP (que a partir ahora va repetirse en una reunión especial en abril o mayo próximo) en la que hablaron Gustavo Cañonero, Javier Finkman, Mauro Alessandro y Miguel Ángel Broda. La tercera mesa-panel fue una muy relevante sobre perspectivas y políticas de empleo y su relación con la estructura productiva, que estuvo coordinada por Daniel Heymann y Jorge Streb y tuvo como expositores a Luis Beccaria, Mariana Marchionni, Dolores de la Mata y Danilo Trupkin. La última mesa panel fue sobre los incentivos y los mecanismos apropiados para la cooperación en la donación voluntaria de sangre y de órganos y estuvo formada por Victor Iajya, Mario Matis (John Hopkins University), Julio Elías y el profesor Alvin Roth.
La mesa de evaluación de la coyuntura macro fue otra vez la más concurrida, porque no sólo participan los miembros de la AAEP sino también quienes se anotan para escuchar un análisis de cómo los economistas les hablan a sus pares (no al público o a la televisión), lo que los obliga a tener que ser más rigurosos para expresarse y justificar sus puntos de vista y además referirlos a la literatura económica. Esta mesa panel de la AAEP nunca tiene desperdicio y para mí es la mejor mesa de coyuntura que se hace en la Argentina. Además, esta mesa fue muy especial porque después de más de una década, volvió a recibir a un funcionario vinculado al análisis de la política económica, como ocurría antes que se perdiera la pluralidad de opiniones en la Argentina a expensas de un relato que no dejaba a los economistas dentro del Gobierno explicar lo que ellos pensaban en un ambiente de interpelación abierta y cruzada con sus pares. Hay que celebrar que hemos vuelto a la normalidad y la exposición de Mauro Alessandro fue brillante para clarificar la visión de los técnicos del BCRA y sus diferencias con lo que dicen los economistas profesionales argentinos (y también los del FMI) sobre cuestiones como la interpretación del fenómeno inflacionario y la política de tasa de interés o de metas de inflación, además de la disyuntiva entre inflación y actividad o el efecto inflacionario o deflacionario del deslizamiento del tipo de cambio pos-Trump cuando nuestro socios comerciales se deslizan aún más que nosotros.
Pero, vamos al grano: ¿cuáles fueron las claves o los puntos críticos que en la mesa de coyuntura macro de la AAEP escuchamos este año? Yo diría que el más importante es aquel que se resume en la evaluación del riesgo de que la estrategia macroeconómica de la Argentina quede offside en un mundo con tasas altas, bajo crecimiento y pérdida abrupta de apetito por nuestra deuda o, en su versión más crítica y en términos del modelo inventado por Guillermo Calvo, un frenazo de financiamiento externo. Más allá de esto hubo muchos matices respecto al desarrollo del actual ciclo económico, la inflación, la todavía pendiente corrección de precios relativos y la posición fiscal. Hubo optimismo para el año próximo y para una recuperación que tiene que venir de la mano de Brasil, la obra pública, el campo, el blanqueo y el gasto consecuente. Pero con una nota de cautela, reconociendo que la tendencia, si bien positiva, es de magnitud incierta en un mundo ahora más incierto. Aun así, hasta el más crítico examinador de la mesa panel concluyó con un mensaje positivo diciendo que la puerta hacia el crecimiento y la estabilidad no está cerrada, sino entreabierta, y hay chances ciertas de que podamos salir creciendo sólidamente de este laberinto que dejó una década equivocada.
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