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Confesó el asesino del triple crimen de Benavídez
Se trata de Juan Carlos Cardozo (24), quien permaneció durante más de dos horas ante el fiscal de instrucción descentralizado de Benavídez, Jorge Fittipaldi, a quien le contó «detalladamente cómo asesinó a cada una de sus víctimas» y le dijo que estaba «muy mal psicológicamente» por lo que había pasado.
Enojo
En su indagatoria, el hombre admitió que su mujer Romina Martínez (26) lo había abandonado una semana atrás y que se había llevado con ella a la hija de ambos, de 3 años, lo cual le había provocado mucho enojo. Por esa razón fue que el lunes la fue a buscar a la casa de sus familiares, en la calle Uruguay 633, de Benavídez, y se enfureció cuando le dijeron que no estaba, explicaron las fuentes judiciales.
Luego, Cardozo dio detalles de cómo asesinó primero a la abuela de Romina, llamada Nilda Ludovica Ham (76); luego a su hija, Marisol (6); y finalmente a su hermana, María Florencia Martínez (15). Esa secuencia fue corroborada por los primeros peritajes forenses realizados en la escena del crimen, que determinaron que Ham fue asesinada a puñaladas, Marisol estrangulada con un cable y María Florencia a golpes y apuñalada en el cuello.
Los pesquisas creen que la adolescente fue la única que logró defenderse del ataque ya que presenta corte de arma blanca en sus manos. Además, sospechan que ella es la que alcanzó a rasguñar a su agresor, por lo que se espera que en el análisis del material biológico que hubiere debajo de sus uñas haya quedado piel o sangre del asesino, de donde se pueda extraer su ADN.
Al momento de ser detenido en el límite entre Pacheco y Escobar, Cardozo tenía un pantalón y un buzo manchados con sangre y presentaba algunos rasguños y raspones en la mejilla izquierda y en el pecho. Las dos prendas fueron secuestradas y enviadas a laboratorio para cotejar el ADN de esa sangre con los tres perfiles genéticos de las víctimas.
Peritajes
Tras su indagatoria, Cardozo fue trasladado nuevamente a una dependencia policial, a la espera de ser derivado a una unidad carcelaria.
Además, fuentes judiciales dijeron que el acusado será sometido a distintos peritajes psicológicos y psiquiátricos de rigor.
El fiscal Fittipaldi cuenta ahora con 15 días, prorrogables por otros 15 días, para producir más pruebas y, eventualmente, solicitar la prisión preventiva del acusado.
Ayer a la mañana, Gastón, uno de los hermanos de Romina Martínez, aseguró que su hermana había denunciado a su pareja al menos dos veces por hechos de maltrato «en un juzgado de la Mujer o en una comisaría» y dijo que el hombre «era obsesivo y muy violento».


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