Congreso desafía agenda política 2014 de Cristina

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Dentro de 25 días, Cristina de Kirchner afrontará el evento de mayor voltaje político e institucional desde que recibió el alta neurológica y quirúrgica el 9 de noviembre pasado luego de su internación en la Fundación Favaloro. El sábado 1 de marzo, la Presidente decretará la apertura del 132 período ordinario de sesiones del Honorable Congreso de la Nación ante la Asamblea Legislativa que reúne al pleno de las Cámaras de Diputados y Senadores, su mayor exposición pública desde que retomó la jefatura de Estado. Será su anteúltimo discurso ante el Poder Legislativo antes de dejar el poder en diciembre del próximo año.

En su regreso a la función pública, la Presidente siempre se mostró en escenarios amigos. El 20 de noviembre, luego de 47 días de ausencia en la Casa Rosada, volvió sin pronunciar discurso para tomar juramento a sus nuevos ministros, Jorge Capitanich, Axel Kicillof y Carlos Casamiquela. El 10 de diciembre encabezó el acto por los 30 años del regreso de la democracia, en medio de una ola de motines policiales en las provincias que derivó en un salariazo para las fuerzas de seguridad. El 19 de diciembre se mostró en Balcarce 50 junto a César Milani en la ceremonia de entrega de diplomas que rubricó el ascenso a teniente general del jefe del Ejército. Y el 22 de enero de este año, hace una semana y media, retomó la cadena nacional para anunciar el programa Progresar, destinado a jóvenes de entre 18 y 24 años que no estudian ni trabajan.

El sábado 1 de marzo, dentro de poco más de tres semanas, Cristina de Kirchner afrontará un Congreso donde todos los bloques opositores, desde la UCR de Ernesto Sanz hasta el PRO de Mauricio Macri, pasando por el Partido Socialista de Hermes Binner y el GEN de Margarita Stolbizer, con la excepción del Frente Renovador de Sergio Massa, braman por la presencia del jefe de Gabinete de Ministros y el ministro de Economía para brindar precisiones sobre el nuevo escenario económico luego de la escalada del dólar oficial a $ 8 como valor de convergencia, la suba de precios adjudicada a sectores especulativos y la parcial flexibilización del cepo cambiario. La tácita instalación de un nuevo modelo que ni siquiera los legisladores oficialistas del Frente para la Victoria saben explicar con algún grado de precisión.

La inminente visita de la Jefa de Estado al Palacio Legislativo explica también las palabras de Capitanich, quien este fin de semana adelantó en una entrevista que asistirá en marzo y abril a la Cámara de Senadores y Diputados, respectivamente, donde espera "debatir con todo el arco político y, en particular, con la oposición". El jefe de Gabinete no expondrá ante el Parlamento hasta que la Presidente brinde su discuro del Estado de la Nación donde, además del clásico repaso de éxitos de gestión desde 2003, se esperan nuevos anuncios de medidas económicas ante la presión de todas las CGT, la oficialista de Antonio Caló, la opositora de Hugo Moyano y la Azul y Blanca de Luis Barrionuevo, para una nueva actualización del piso del Impuesto a las Ganancias.

La titular del Poder Ejecutivo ya prepara ese discurso junto al secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, quien pese a su propia voluntad asoma nuevamente como uno de los posibles sucesores kirchneristas capaz de quebrar la actual polarización del peronismo entre Daniel Scioli y Massa. El discurso de 2013 marcó un récord histórico de duración: 3 horas 38 minutos. En 2012 economizó palabras y habló durante 3 horas 15 minutos. Tal vez este año retome el formato reducido con el que estrenó gestión ante la Asamblea Legislativa en 2008: 1 hora 13 minutos. En 2009 también hubo discurso breve: 1 hora 15 minutos. En 2010 expuso 1 hora 36 minutos y en 2011, antes de su reelección, 1 hora 29 minutos.

Sin embargo, Zannini no sólo se encarga de la macro-política junto a Capitanich. El custodio de la firma presidencial también está atento a la sesión preparatioria del Honorable Senado de la Nación, que se realizará el miércoles 26 o el jueves 27 de este mes. A partir de hoy comenzarán a poblarse los despachos de los senadores. La prueba de fuego de la lealtad y unidad del bloque que preside el peronista Miguel Pichetto fue la aprobación del pliego de ascenso de Milani en el recinto. Sin embargo, ahora las diferencias internas podrían exsacerbarse paradójicamente por culpa de dos radicales. Una radical conversa, como la tucumana Beatriz Rojkes de Alperovich y un radical sui generis, el santiagueño Gerardo Zamora. Las huestes ultra cristinistas del bloque K, con exponentes como el neuquino Marcelo Fuentes, estarían dispuestos a evaluar un cambio de titularidad en la presidencia provisional del Senado que actualmente ejerce la esposa del gobernador tucumano, José Alperovich. El actual senador y ex gobernador santiagueño, Zamora, sería el elegido aunque muchos peronistas del FpV no están dispuestos a votar a un radical para ubicarse segundo en la línea de sucesión del poder, detrás del vicepresidente Amado Boudou. El antecedente de Julio Cobos los avala. Además, Zamora no cuenta con los votos de la UCR en el recinto, el principal bloque opositor del Senado que prefiere la continuidad de Rojkes a premiar a un radical K como Zamora.

En la Cámara de Diputados, Julián Domínguez retomará también sus funciones de presidente del cuerpo luego de unas breves vacaciones y un viaje a Cosquín donde cantó su hija Florencia. La eventual convocatoria a sesiones extraordinarias previstas para este mes en la Cámara baja está congelada. Nadie en el gobierno nacional pretende convertir al Congreso en una caja de resonancia en el actual escenario político y económico del país. Habrá, sin embargo, una convocatoria a la comisión bicameral permamnete de Trámite Legislativo, encargada de refrendar tres decretos de necesidad y urgencia del Poder Ejecutivo que modifican el Presupuesto Nacional.

La ley 26.122, que regula la intervención del Congreso en los DNU, establece que la Jefatura de Gabinete tiene 10 días para remitir cada DNU a la comisión bicameral. Uno de esos tres de DNU ya tendría el plazo vencido. Y todavía no se produjo la nueva conformación de esa comisión bicameral cuya integración caduca cada dos años y está integrada por 8 senadores y 8 diputados. Los bloques están a la espera de la firma de Domínguez y Boudou para saber cuáles serán las nuevas autoridades y cuando deberán reunirse para estrenar la actividad legislativa del 2014, a 25 días de que llegue Cristina de Kirchner para exponer ante la Asamblea Legislativa.

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