9 de marzo 2011 - 00:00

Contra viento y marea

Contra viento y marea
No fue fácil para los Naranjas. Primero porque el cansancio y las ausencias (hubo 6 cambios en el equipo titular) se hicieron sentir. Segundo, porque aún no se afirma bien en su nuevo sistema de juego (más veloz y abierto).Y tercero, porque los uruguayos dejaron el alma en la cancha para dejar bien en claro que lo de la primera fecha no iba a ser cosa de todos los días.

En el inicio del partido los uruguayos intentaron empujar con sus formaciones fijas. Llevaron a Tucumán al juego corto y por ratos lo complicaron. Aún así, los locales cayeron en la indisciplina, y de no ser por la imprecisión de Santiago Chavanne y las complicaciones del viento, Tucumán podría haberse anotado en el marcador. Pero el centro del Lawn Tennis volvió a la normalidad a los 23 minutos para abrir el marcador con un penal. Y eso fue un quiebre. Los uruguayos se salieron de su plan inicial y no supieron cómo mane-jar los ataques.

Aún con imprecisiones, Tucumán fue metiendo de a poco a su rival en el juego que más le convenía. Por eso no fue de extrañar que antes del final de la primera etapa, Juan Ávila apoyara el try que dejaría el parcial 8-0 para la visita.

En el segundo tiempo, los uruguayos dieron una gran muestra de garra. Pero lo que les sobró de carácter le faltó en el orden y en la estrategia. Los vigentes campeones aprovecharon algunos de los errores (fueron muchos) de los Teros y con mucha tranquilidad pasaron por caja y se cobraron con tries. Otra vez Ávila llegó al destino deseado; Adrián Lewis achicó distancias con otro try, pero a los 32 Nicolás Fortino terminó con las esperanzas locales.

Sólo quedó tiempo para la heroica charrúa, que arrinconó a Tucumán sobre su ingoal, pero sirvió más para el reconocimiento del público presente en el Old Chris-tian's, que por una convicción sensata de dar vuelta el partido. Ganó Tucumán, y sigue a paso firme.