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Corte de cuatro y una acordada con señales
• Lorenzetti alza corralito frente a proyectos de ampliación del tribunal cuando renuncie Zaffaroni
Ricardo Lorenzetti y Eugenio Zaffaroni
Sin embargo esa declaración, explican en Balcarce 50, no aparta al oficialismo de su voluntad de cubrir la vacante que dejará Zaffaroni en enero para lo cual está dispuesto a negociar con la oposición en el Senado. Allí se precisan de 45 voluntades para encumbrar a un ministro.
Ese número dominará gran parte de las conversaciones del verano en las cuales se analizarán nombres de aspirantes cuyo CV podría funcionar como un centro en el cual puedan coincidir distintas corrientes y distintos estilos. El gran desafío para esos contactos pasa por expresiones como la del senador Ernesto Sanz (UCR) quien entiende que la codiciada vacante debería quedar reservada para el próximo presidente. Pero como es habitual, no todos sus compañeros de bloque piensan igual.
El radicalismo y sus internas serán variables a tener en cuenta no sólo respecto del destino de la Corte. Por estas horas en el bloque de senadores se desarrolla una serie de contactos que podría dejar al chaqueño Ángel Rozas como nuevo representante por la oposición en la Magistratura. Exgobernador, con fuerte ascendencia en la mesa directiva del partido, llegaría al cuerpo colegiado en reemplazo de Mario Cimadevilla.
Para el Gobierno, la Magistratura es un terreno que podría facilitar acuerdos para la integración cortesana. Ocurre que allí está en trámite, en paralelo, una serie de concursos para cubrir vacantes en instancias de alta densidad política. Es el caso, mencionaban ayer en el cuarto piso de la calle Talcahuano, de la vacante de la Sala I de la Cámara en lo Contencioso Administrativo federal. Ese concurso tendrá como evaluadores a un exdiputado de la UCR (Ricardo Terrille), a un exprocurador identificado con ese partido (Ernesto Marcer) y a un camarista en lo civil y comercial federal reconocido por la Legislatura porteña en control del PRO (Alfredo Gusmán). Terna que podría entenderse más como una concesión que como un descuido.
La voracidad por un lugar en la Corte no sólo compete a jueces y partidos. Gremios, centrales empresarias, fuerzas de seguridad y representaciones diplomáticas con gran predisposición a la vida social hacen juego para arrimar candidatos con una marcada diferencia entre aquellos nombres que se dejan trascender (y que tienen escasas posibilidades) y los que permanecen bajo siete llaves (y se conocerán casi en el momento de su postulación).
Al igual que la semana pasada, la Corte volvió a resolver ayer en absoluta sintonía con el momento político. Habló de acceso a la información con la Inspección General de Justicia en el centro de la escena por la trama Ciccone y también de corrupción con la ampliación del cuerpo de peritos del tribunal. Luego de firmar la acordada uno de los justices resumió a modo de cierre: "Cuando se promulgó el Código Civil y Comercial la Presidente habló sobre acelerar las causas de corrupción, bueno esto va en ese sentido".


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