23 de diciembre 2016 - 00:00

Crece el recelo por la capacidad de la seguridad alemana

europa blindada. Dos soldados italianos custodian la catedral gótica de Milan. El temor a más ataques se contagió a todo el continente.
europa blindada. Dos soldados italianos custodian la catedral gótica de Milan. El temor a más ataques se contagió a todo el continente.
Berlín - La canciller alemana Angela Merkel intentó ayer aportar tranquilidad al afirmar que espera "muy pronto" la detención del tunecino sospechoso de perpetrar el atentado de Berlín, cuando se incrementa la presión al Gobierno para agilizar la política de expulsión de inmigrantes.

Los investigadores encontraron huellas dactilares del presunto autor del ataque, Anis Amri, solicitante de asilo de 24 años, en la cabina del camión que atropelló a las víctimas, anunció el ministro del Interior, Thomas de Maizière. "Es muy probablemente el autor" del atentado que dejó 12 muertos el lunes.

Tras una visita al cuartel general de los investigadores en Berlín, Merkel ratificó su apoyo a las fuerzas de seguridad, recalcó los "notables esfuerzos" realizados en los últimos tiempos para afrontar mejor el "reto terrorista" y destacó el apoyo que está recibiendo de otros países que se han enfrentado a atentados en el pasado.

Además de las críticas recurrentes sobre su política de recepción de refugiados, Merkel tendrá que enfrentar la controversia causada por la descoordinación a la hora de vigilar al principal sospechoso.

En primer lugar, la Policía perdió tiempo antes de centrar su investigación en el tunecino, pese a haber encontrado un documento de identidad suyo en el camión utilizado en el ataque. La Policía berlinesa aseguró el jueves que la billetera que contenía este documento no fue hallada hasta el martes, lo que explicaría que los investigadores centran sus pesquisas en un sospechoso paquistaní, que finalmente fue exculpado.

Amri era conocido de la Policía. Fue vigilado durante la mayor parte del año en Berlín, donde se sospechaba que podría estar preparando un atentado y un robo para comprar armas automáticas. Pero en septiembre, la fiscalía abandonó la investigación por falta de pruebas. Aunque su solicitud de asilo fue rechazada, Túnez bloqueó su expulsión.

La revista Der Spiegel, citando escuchas telefónicas de "predicadores" islamistas, afirmó que Amri se había propuesto "desde hacía meses" para una misión suicida. Con todo, fue puesto en libertad por falta de pruebas o, al parecer, por una falta de coordinación entre las diferentes administraciones. "Un fracaso en el procedimiento de expulsión", recogía la portada del diario alemán Bild, mientras que el conservador Die Welt hablaba de una "pifia" de las autoridades. "Las autoridades lo tenían en el punto de mira y aún así consiguió desaparecer", señalaba Der Spiegel en su página web. Para el diario DarmstTMdter Echo, uno de los problemas es la gran cantidad de escalones de poder y de autoridades del Estado federal. "¿Por qué alguien como él pudo jugar al gato y al ratón con las autoridades encargadas de la expulsión?", se preguntaba el diario.

Agencias AFP y EFE

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