17 de octubre 2016 - 00:00

Crece en las calles de Chile el repudio al sistema privado de jubilaciones

INCUMPLIMIENTO. Las AFP debían garantizar jubilaciones equivalentes al 70% de los sueldos en actividad, algo que jamás sucedió.
INCUMPLIMIENTO. Las AFP debían garantizar jubilaciones equivalentes al 70% de los sueldos en actividad, algo que jamás sucedió.
Santiago, Chile - Unos 75.000 manifestantes marcharon ayer en el centro de Santiago, en Chile, para demandar el fin del sistema privado de jubilaciones chileno, creado durante la dictadura militar de Augusto Pinochet, mientras los líderes de la protesta instaron a los cotizantes a que se retiren de dos de las más grandes administradores de sus fondos.

Los manifestantes, unos 75.000 según los organizadores de la marcha y 15.000 de acuerdo con la Policía, marcharon por el centro de la capital para reclamar contra este sistema controlado por las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), empresas privadas que son el blanco de las críticas por las modestas jubilaciones que pagan, en contraste con las suculentas ganancias que obtienen.

"Creemos que esto puede hacer el cambio, no queremos más AFP porque nos han engañado, porque nos han dado pensiones miserables", afirmó Jimena Morales, una de las participantes en la marcha.

La protesta, replicada en varias ciudades del país, se realizó al ritmo de tambores y cánticos de los manifestantes que soportaron una intermitente lluvia y un intenso frío.

"Mañana (lunes) comienza la fuga masiva de abandonar las AFP (Administradoras de Fondos de Pensiones) 'Cuprum' y 'Provida' de todos los chilenos", dijo el vocero del movimiento "No Más AFP", Luis Mesina. "Estas dos AFP estafaron a todos los chilenos con la evasión tributaria en más de 420 millones de dólares", agregó.

Un reciente informe de la Superintendencia de Pensiones cifró en 197.726 pesos (unos 300 dólares) el monto promedio de las jubilaciones en Chile, cifra muy inferior al sueldo mínimo, de unos 257.500 pesos (unos 385 dólares).

El sistema de AFP fue creado durante la dictadura de Pinochet (1973-1990) con la promesa de que se entregarían pensiones equivalentes al 70% o más de los sueldos en actividad. Algo que jamás se materializó.

A esto se suma que el fondo de jubilación es individual y no recibe aportes del empleador ni del Estado. Anteriormente, estos ahorros eran manejados por entidades públicas.

"El sistema de capitalización individual nos ha llevado a creer que nosotros somos dueños de nuestros fondos, pero no es así, ellos lucran con nuestros fondos y nos entregan pensiones miserables", afirmó María Isabel Bufané, una trabajadora de 60 años.

Tras la primera protesta que se realizó julio, la presidenta Michelle Bachelet anunció el envío de una serie de proyectos al Congreso para mejorar el sistema, uno de los cuales sería aumentar en cinco puntos porcentuales la tasa de cotización y que ésta sea de cargo del empleador.

La propuesta fue rechazada por el movimiento, pues consideran que los chilenos "no quieren más de lo mismo", sino un nuevo sistema de reparto.

Agencias DPA y AFP

Dejá tu comentario