Cristina cerró caja a gobernadores, pero prometió avalar crédito a Macri

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Cristina de Kirchner completó ayer la ronda de reuniones con gobernadores sentando a la mesa a un trío opositor que salió con opiniones desparejas. Fue la tercera etapa de ese diálogo con mandatarios provinciales que para el Gobierno fue bueno, pero ni el chubutense Mario Das Neves ni el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, se llevaron un peso de esa tenida, que era lo más importante que buscaban obtener. En cambio, sorprendió la sintonía de Mauricio Macri, que se conformó con la promesa de que recibirá el aval de la Nación para un préstamo internacional que le permitirá cumplir con la compra de una computadora para cada alumno del nivel primario de la Ciudad de Buenos Aires.

«Son las tres y media de la tarde, tengo el sí para las computadoras, así que me voy porque si me quedo un rato más me afilio al kirchnerismo»
, cerró su presencia con ironía Macri.

«No te admitiríamos», quiso sonreír Cristina de Kirchner y el intendente porteño le refutó con rapidez: «Ese es el sectarismo de ustedes, con el que gobiernan», dando un final que hubiera resultado más amable.

Para el porteño, sin embargo, la reunión fue buena, al punto que justificó las complicaciones de debatir una ley de coparticipación.

Cristina de Kirchner a cambio les habló de un fondo de equidad, para tomar un monto y distribuirlo para paliar la indigencia. En eso concordó la mesa en la que también estuvieron Aníbal Fernández, Florencio Randazzo, el secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa y Amado Boudou. El ministro de Economía fue protagonista del momento más tenso de la mesa que se tendió en la Casa Rosada, cuando atinó a defender el uso de las reservas del Banco Central. Los tres mandatarios le replicaron con malhumor sobre esa cuestión que han venido resistiendo públicamente, hasta que el tema se dejó de lado, casi una pena para la Presidente que había logrado sintonizar con los invitados con respecto al fondo de equidad y evitar el debate sobre coparticipación.

Macri le reclamó unos fondos que la Nación le debe a la Ciudad por transferencias de escuelas, pero Das Neves le tiró una carpeta con detalle por más de $ 300 millones que reclama para su provincia y lo propio hizo Rodríguez Saá. «Pagar la deuda externa es una obligación. Pagar a las provincias, una urgencia», se titulaba la nota que acompañó la carpeta del chubutense y seguía con que «el reclamo por esta deuda no debería existir, ya que la administración de los fondos nacionales, no puede regirse por amiguismos o por la necesidad de mantener lealtades».

Para Rodríguez Saá -que demanda $ 4.000 millones de deuda de la Nación con su distrito-, el resultado del encuentro significó poco. El gobernador sostuvo que entró y salió de la Casa de Gobierno «con la provincia discriminada» y habló del «destrato que tiene la Nación con respecto a la provincia».

Para Macri el resultado fue positivo si se compara con la anterior visita que hizo a la Presidente tras los comicios de junio del año pasado. «Ahí hice sapo», graficó Macri, quien le reprochó ayer a Cristina de Kirchner la inactividad de una comisión conjunta para el tema del tránsito en la Ciudad. «Creí que estaba funcionando», le confió la mandataria.

En cambio para el Gobierno la reunión fue favorable, al menos según opinó Randazzo, quien explicó que a Rodríguez Saá, le «señalamos que de ninguna manera» su provincia está discriminada con respecto al resto, porque San Luis «es beneficiada por la promoción industrial».

Randazzo, resumió, en una conferencia de prensa al término del almuerzo, que «el mandatario de Chubut planteó la necesidad de discutir un fondo de equidad y la necesidad de debatir una nueva ley de coparticipación» y que «el gobernador de San Luis, señaló su alegría por haber podido resolver el conflicto docente».

Sobre Macri, el funcionario kirchnerista sostuvo que «planteó temas vinculados a la autonomía de la Ciudad, que el puerto sea administrado por la Ciudad, el tema de la Policía, de la transferencia de la Justicia y la Presidente está de acuerdo», dijo, aunque nada se avanzó en ese sentido. Pero «la reunión fue agradable» para Macri que partió conforme con la promesa del aval para un préstamo y fue el más optimista del grupo en su evaluación.

«A partir de ahora existe la posibilidad de constituir un Fondo de Equidad Social», aseguró Randazzo. «Hay que ver cuál es la decisión de la Presidenta, pero hay una posibilidad de constituir el fondo de equidad social para resolver las desigualdades entre provincias, ya que, por ejemplo, hay algunas que tienen red de gas y otras que no tiene cloacas», señaló el funcionario y anticipó que se creará un «mecanismo de trabajo y se va a volver a conversar con todos los gobernadores».

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