14 de diciembre 2011 - 00:00

Cristina se encerró en Olivos y Boudou entrenó para muletto

Amado Boudou y Nilda Garré, ayer durante la ceremonia de egreso de efectivos de las fuerzas de seguridad. El vice reemplazó a la Presidente.
Amado Boudou y Nilda Garré, ayer durante la ceremonia de egreso de efectivos de las fuerzas de seguridad. El vice reemplazó a la Presidente.
Amado Boudou ofició ayer de presidente. El vice reemplazó a Cristina de Kirchner en el acto de egreso de las fuerzas de seguridad. Un entrenamiento informal porque la Presidente se recluyó ayer en la quinta de Olivos con agenda de audiencias y reuniones.

El exministro de Economía tuvo un doble debut: como titular del Senado, que avanzó con el paquete de leyes K, y como muletto de la Presidente que anteayer encabezó el acto de fin de año de las Fuerzas Armadas, pero ayer delegó esa tarea en Boudou respecto de las fuerzas de seguridad.

En unos días, el vice ejercerá en pleno esas funciones cuando la Presidente viaje a Uruguay para la cumbre del Mercosur, programada para el lunes y martes próximos. En esa ocasión quedará por primera vez en ejercicio pleno de la presidencia de la Nación.

Cristina, en tanto, se refugió en la quinta presidencial donde recibió al titular de la ANSES, Diego Bossio; al ministro de Planificación, Julio De Vido; y al nuevo titular del Palacio de Hacienda, Hernán Lorenzino, entre otros funcionarios. También recibió a Boudou.

Se dedicó, como hizo en los últimos días, a delinear cierres de año, proyectar tareas para la primera mitad de 2012 y revisó nombramientos y designaciones. Habrá, por caso, cambios en el área previsional que Bossio buscó ayer predefinir en Olivos.

Un cambio forzado es por la partida de Mariano Cascallares, que fue al IPS bonaerense. Estaba a cargo de la estratégica Subdirección de Prestaciones. Esa oficina será ocupada por Lisandro Tavano, del equipo de Bossio e hijo del exintendente de Lomas de Zamora Bruno Tavano.

En estos días se completaron otros espacios y quedaron otras vacantes. Uno de ellos es la Superintendencia de Seguros, que capitaneaba Francisco Durañona, que asumió como intendente de San Antonio de Areco. En su lugar, fue designado el santacruceño Juan Bontempo.

Este funcionario fue, años atrás, una de las promesas del pingüinismo y rankeaba desde la Secretaría de Legal y Técnica, como escolta de Carlos Zannini. Pero en una de las crisis en Santa Cruz, Néstor Kirchner decidió enviarlo a la provincia como «comisario».

Recién volvió, como segundo de la Super, dos años atrás y ahí quedó estabilizado. Con la salida de Durañona, Bontempo asciende.

En la órbita de Zannini hubo otras novedades. Una de las pocas bajas sin reaseguro fue la de Claudio Heredia, que fue jefe de Gabinete de Alberto Fernández en su momento, y fue luego cobijado por Zannini en Legal y Técnica. Con el recambio, Heredia no fue renovado en esa estructura.

Queda, todavía, por auscultar lo que ocurrirá con cargos accesorios, muchos de ellos ravioles para contener a dirigentes. De la ANSES, por caso, se despiden dirigentes que fueron al Congreso, como Mayra Mendoza, de La Cámpora, que juró como diputada nacional.

Otra vacante es el FONCAP, donde estaba José Ottavis, otro neocamporista, y también la subsecretaría que ocupaba el presidente Edgardo Depetri que asumió la banca que dejó libre Kirchner al fallecer en octubre de 2010.

En otras carteras también hay indefiniciones. De subsecretarios para abajo, en muchos ministerios no hubo ni ratificaciones ni recambios. Cristina, contó ayer un funcionario de primera línea, incidirá sobre cada uno de esos casilleros.

Hasta tanto, de todos modos, los funcionarios seguirán en sus cargos porque, a diferencia de ministros y secretarios, no se dispuso el cese de las funciones de subsecretarios y directores políticos.

A prueba

En tanto, Boudou se entrenó informalmente para presidente en un acto junto a la ministra de Seguridad, Nilda Garré. Fue durante una ceremonia, al mediodía, con la presencia de las máximas autoridades de la Prefectura Naval Argentina, Policía Federal, Policía Aeroportuaria y Gendarmería.

Durante el acto se entregaron los diplomas de egreso de efectivos de la Prefectura Naval Argentina, Policía Federal, Policía Aeroportuaria y Gendarmería Nacional, y además tres mil efectivos se incorporaron a las fuerzas.

Además se otorgaron diplomas a los mejores promedios de las academias de formación y también se anunció la entrega de 35 bibliotecas de 200 libros cada una, destinadas a cada instituto de formación, en el marco del convenio que suscribieron los ministerios de Seguridad y de Educación.

En el acto Garré brindó un discurso en el que dio directivas sobre la formación y comportamiento que deben cumplir las fuerzas de seguridad: «El uso de las armas debe ser siempre la última opción», dijo al respecto.

Advirtió además que no tolerará las «prácticas abusivas y humillantes en los institutos de formación» ni tampoco las «prácticas discriminatorias» en toda la vida institucional.

Garré participó del acto luego de haber tomado este lunes el juramento a los secretarios de Seguridad Operativa, Cristina Caamaño; Planeamiento, Gustavo Sibilla; Políticas de Prevención y Relaciones con la Comunidad, Ileana Arduino; al jefe de Gabinete de Asesores, Raúl Garré; y al secretario ejecutivo del Consejo de Seguridad Interior, Miguel Bermejo.

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