1 de febrero 2010 - 00:00

CTA apura el duelo por elección de la cúpula

Hugo Yasky, Víctor De Gennaro
Hugo Yasky, Víctor De Gennaro
En la segunda mitad del año, la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) realizará elecciones para conformar la nueva conducción, luego de los cuatro años de mandato del docente Hugo Yasky, que estuvo escoltado por dos adjuntos, Pedro Wasiekjo (SUTNA) y Pablo Miceli (ATE).

De manera prematura, con varios interrogantes, esa central -que viene de una serie de éxitos judiciales respecto de la libertad sindical- empezó a pulsear sobre cómo será el esquema en los comicios, respecto de si habrá una lista de unidad o si competirán dos o más candidatos.

Ese tironeo se expresó en los últimos días a través de una discusión interna de la central sobre el reclamo de personería gremial al Gobierno. Todo surgió con los dichos de Horacio Meguira, abogado de la CTA, respecto de que ese reclamo había sido superado por los fallos judiciales a favor de la libertad sindical.

La cúpula de la central no lo entendió así y emitió un comunicado en el que ratificó, sin desmentir directamente a Meguira -ni siquiera sin hacer alusión a sus palabras-, que seguía firme su reclamo por la personería.

Además, hubo diálogos y tensiones que apuran las diferencias que hay en la central y que se expresan, claramente, respecto de la relación con el Gobierno y la participación o no en un armado político que tenga juego electoral.

Hubo, en junio pasado, un ensayo con la participación de sectores de la CTA junto con Martín Sabbatella en Buenos Aires y con Fernando Pino Solanas en Capital Federal. Como fueron experiencias «positivas», según el diagnóstico interno, la idea es fortalecerlas en 2011.

Ruptura de fondo

Sin embargo, eso implicaría pararse definitivamente enfrente del Gobierno que, por otro lado, trata de seducir a sectores progresistas. Allí aparece la ruptura de fondo: Yasky es, si se quiere, un «dialoguista» con el Gobierno mientras Víctor De Gennaro quiere «correr por izquierda» al Gobierno.

Esa discusión es la que se dará en adelante con escala final en octubre o en noviembre, cuando, se proyecta, se realizarán las elecciones en las que Yasky pretende buscar su continuidad como secretario general.

En tanto, como sector minoritario, aparece el grupo ultra-K que encabeza Edgardo Depetri, y del que tomaba parte también Milagro Sala, que participó del esquema de unidad anterior, aunque con presencia limitada, luego de que De Gennaro logró desplazar del armado a Luis DElía.

Todo indica que, salvo una ruptura muy profunda entre Yasky y De Gennaro, el kirchnerismo de la CTA quedará reducido a una expresión muy menor dentro de esa central sindical, luego de que el Gobierno K no respondió a lo que fue una demanda recurrente respecto de la personería.

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