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CTA: tensión por votación incentiva ruptura definitiva
Sólo faltaba que irrumpa, ante un pedido del docente, el Ministerio de Trabajo para «desconocer» la convocatoria de la lista 10 que postuló al estatal para que lo poco que quedaba de ánimo contemporizador se esfume y la central marche, quizá irremediable y definitivamente, a la ruptura.
Lo que venía mal se agudizó ayer cuando la cartera de Carlos Tomada hizo lugar a un planteo de Yasky al anunciar que «desconoce» el llamado a elecciones complementarias para este jueves que realizó, de forma unilateral, el sector que encabeza Micheli.
No obstante, el estatal ratificó el llamado a comicios complementarios tras conocerse el pronunciamiento de la cartera laboral y advirtió que «no aceptará la intervención del Gobierno» en la vida interna de la central de la calle Piedras.
«Le decimos al ministerio que no se meta en casa ajena», advirtió el rival de Yasky mediante un comunicado.
En concreto, la cartera que encabeza Tomada dispuso «el desconocimiento de la validez de la convocatoria y de la eventual realización de elecciones complementarias en el ámbito de la CTA para el día 9 de diciembre» que Micheli convocó sin el visto bueno del actual titular de la central alternativa, Hugo Yasky.
Ante eso, Micheli rechazó el pronunciamiento de la cartera que conduce Carlos Tomada, al recordar que «en reiteradas oportunidades el Ministerio de Trabajo negó la personería gremial a la CTA y planteó que mientras tenga la afiliación directa, el Gobierno se abstendrá de laudar en la central».
El titular de ATE además volvió a criticar a Yasky, al señalar que había acordado con él la creación del Comité Arbitral de la CTA para dirimir en ese ámbito las diferencias que surjan en el proceso electoral y evitar así recurrir a la cartera laboral.
«Resulta que al final Yasky acudió dos veces al Ministerio, primero para pedir la prórroga de su mandato y ahora para desconocer el llamado», agregó Micheli.
La cartera laboral desconoció la convocatoria de Micheli, al considerar que ese sector no contó con la cantidad de miembros necesarios para obtener el quórum en la Mesa Nacional de la CTA, reunida semanas atrás, que le permitiera formalizar el llamado a elecciones.
Aquella fallida reunión de la Mesa Nacional había sido convocada por Yasky, pero finalmente su sector no se presentó tras no acordar con sus adversarios los términos de las elecciones, por lo cual Micheli decidió avanzar por su cuenta con la organización de los comicios.
Yasky, por su parte, destacó que el fundamento de la cartera laboral «se basa en que, tal como lo denunciamos públicamente, esa convocatoria carecía de validez legal, violando el procedimiento y los tiempos que estipula el propio Estatuto de la CTA».
«Este nuevo traspié de la lista de Micheli demuestra que cada día tienen menos margen para seguir burlando la voluntad de los afiliados de la CTA. Convocar a votar sin padrones impresos, sin exhibición de éstos, es querer montar la farsa de una elección trucha para emprolijar el fraude del 23 de septiembre», advirtió mediante un comunicado.
La intervención de Tomada, pedida por Yasky, no hace más que llevar a un punto de no retorno la posibilidad de un acuerdo y la certeza de una ruptura esta vez sí definitiva.


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