Cuando el brazo de la Justicia roza a los poderosos

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• DIÁLOGO CON DOLORES REDONDO, PREMIO PLANETA
La escritora vasca vino al país a presentar su novela “Todo esto te daré”, un policial que parte de una muerte accidental y termina involucrando al poder.

"Comencé con una muerte accidental que involucra a una familia intocable y que lleva a la pareja de la víctima, un policía y un cura, a investigar el caso, y en el andar se vuelve en propia investigación sobre ellos mismos", dice la escritora vasca Dolores Redondo sobre "Todo esto te daré", novela con la que conquistó el Premio Planeta 2016, dotado de 600.000 euros. Redondo alcanzó la consagración internacional con su "Trilogía de Baztán": "El guardián invisible", "Legado de los huesos" y "Ofrenda a la tormenta" donde a la novela negra suma el realismo mágico y la mitología de Navarra. "El guardián invisible" fue la primera en convertirse en película. En su breve visita al país dialogamos con ella.

Periodista: ¿Desde el comienzo tenía la trama de una historia que fundiera lo social con lo policial, recuperando la esencia de la primera novela negra estadounidense?

Dolores Redondo: La historia fue cambiando. La primera era de codicia, quería hablar de las familias poderosas que tienen todavía mucho arraigo en mi país. Son nobles, pero podían ser banqueros o industriales que generación tras generación han heredado sus imperios. No tengo nada con quienes se han hecho poderosos, pero me repugna cuando comienzan a ser intocables frente a cosas en las que los demás nos vemos ante la justicia. Lo vemos en la prensa muchas veces. En los últimos tiempos se ha procesado a gente que siente que es intocable. Dicen: mire que yo a eso tenía derecho porque yo soy don Fulanito de Tal. Eso es vergonzoso, pero más lo es que haya quienes le hacen el juego, quienes tienen una actitud servil hacia ellos. Al policía de la novela, el teniente Nogueira, le repugna que haya familias que sigan teniendo esos privilegios, que crean que está por encima de los demás, que ni siquiera deban pasar por el vergonzoso proceso de pedir favores porque siempre hay alguien que dice: ay, es que son los Muñiz de Dávila.

P.: Y el muerto en un sospechoso accidente es Álvaro Muñiz de Dávila.

D.R.: Los Muñiz de Dávila son el abolengo, la costumbres ancestrales, el blasón incuestionable. Álvaro que ha ido de visita muere en un accidente. Y su marido, el escrito Manuel Ortigosa, viaja a presenciar el entierro de su amado. Lo reciben gélidamente. Manuel siente que hay algo extraño en esa muerte. Y con la ayuda de Nogueira, guardia civil jubilado, que sospecha de los Muñiz de Dávila, porque la de Álvaro no sería la primera muerte enmascarada de accidental. A la investigación se suma Lucas, un cura amigo de infancia de Álvaro, que tiene abiertas todas las puertas. Para saber la verdad deben desvelar la vida secreta de quien creían conocer. De pronto comienzan a suceder trágicos acontecimientos. A Nogueira lo estimula ir contra la impunidad, y tiene razones personales para odiar esa familia intocable, que ya sabrá el lector. Así se destapa la codicia, las perversiones, los vicios, lo sospechado y lo insospechable. Yo iba a tratar sobre un tipo de gente capaz de aferrarse al poder como sea y mantener su prestigio y su lugar en la sociedad, resguardar lo que creen que son, que importa tanto para estas familias. Luego surgió la historia de amor gay, y lo que más me gusta de toda la novela, la amistad contra pronóstico.

P.: Un curioso trío de investigadores.

D.R.: Uno no los imaginaría jamás juntos. Pero, por distintas razones se implican en reconstruir los últimos días de Álvaro. Eso los transformará. Al juzgar cada acto de Álvaro, también se juzgan a sí mismos. Y lo que les va a significar librarse de etiquetas y prejuicios. Todos tienen prejuicios. No solo el policía hacia el escritor homosexual. El escritor homosexual tiene prejuicios hacia el cura y hacia el policía desde el principio. Y el sacerdote hacia ambos, pero sobre todo hacia el policía que le parece un ser oscuro. Y cada uno lo es a su manera.

P.: A diferencia de la Trilogía de Baztan, el conjunto novelístico que la consagró, aquí ha dejado uno de los rasgos de su narrativa, lo mágico.

D.R.: Así como en Navarra me pareció original porque La tradición oral de esas historias se estaba perdiendo, no lo es en Galicia, donde era manido hablar de meigas, trasgos y aparecidos. He hablado de otro aspecto mágico sorprendente: cómo se vive la religiosidad allí. Es uno de los pocos lugares donde el ritual mágico se ha fundido con el ritual católico, el sacerdote después de misa se puede dedicar a sacar el mal de ojo o a programar un exorcismo.

P.: ¿Qué le significó el Premio Planeta?

D.R.: 600.000 euros, pero la mitad fue para Hacienda. Aun así es un buen pellizco. Lo más chulo son los viajes y la etiqueta Premio Planeta con su prestigio hace que muchos lectores se acerquen, y se suman lectores. Desde noviembre "Todo esto te daré" está en la lista de los más vendidos, y le siguen mis otras tres novelas, ese es el real premio.

P.: ¿Qué está escribiendo ahora?

D.R.: Una historia donde habrá una chica, una pistola y un muerto.

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