3 de septiembre 2009 - 00:00

Cupones Bursátiles

Agosto de 2008, índice Merval en 1.777 puntos. Agosto de 2009, índice Merval cerrando en 1.781. Un año exacto le ha llevado al indicador local estar en el mismo lugar de donde partió. Claro que en medio de los dos extremos pasaron cosas, picos y valles, y en el trayecto de esos ocho meses del año actual se dividieron en segmentos muy marcados los distintos estados bursátiles. Se arrancó con enero/febrero de gran pobreza, los dos con saldos negativos. Para engarzar con un trimestre excepcional -de marzo a mayo- donde se acumularon un 10,5%, más un 13,2%, hasta rematar con suba del 24,4% en el capítulo final. Esto significó pasar en tres meses desde los 1.019 puntos de febrero a los 1.587 de marzo. ¿Y después qué? Un aquietarse notorio de la tendencia, con un junio de neutralidad, logrando sumar en julio el 8,3% y ahora en agosto el 3,6%. La columna de todo el trayecto estuvo radicada en el trimestre mencionado. Lo anterior fue de depresión, y lo posterior resultó de tratar de afirmar lo conseguido antes.

Abriendo setiembre no se han recibido buenas señales -en el mundo- y así como surgió el temblor en la Bolsa de China, se ha visto «toser» al Dow Jones en el comienzo mensual. El antecedente inmediato de los setiembres locales da cuenta de la baja de 2008, con un 10% -pero ya rodando en la pendiente-, sin embargo lo estadístico extendido no considera al noveno mes como desapacible para la salud del Merval. Pasado el temido agosto de nuestra historia, el otro capítulo mensual problemático resultaría noviembre (francamente adverso en el historial).

De todas formas, tan imbricados unos con otros están los mercados y las economías, setiembre se ofrece como una zona de tierras movedizas. Así que arrancó dando un par de ruedas para el susto, no queda claro qué puede suceder con las señales chinescas y la onda expansiva. Por más que se pronostica un mercado «sí o sí» mejorado a finales de mes para llegar a festejar su «1 de octubre» (muy sensible a lo político) con aumentos «por decreto». (Tal como se puede manejar un escenario de «capitalismo autoritario», singular nuevo líder del mundo que están muchos aguardando...)

En los principales centros tampoco se puede advertir qué vaya a suceder con el corto plazo, con índice de Wall Street que ha seguido siendo mucho más entusiasta que la realidad. Dos cuestiones que condicionan.

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