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Cupones bursátiles
El choque no fue contra una roca oculta, sino -se dijo- ante las medidas que partieron desde el Banco Central hacia las entidades financieras. Esto, es indudable, le dio un revulsivo al porcentual bajista de la fecha y donde varias otras líderes se plegaron a la onda vendedora que azotó al mencionado sector. Y nos vino a la memoria cuando en diversos análisis sobre nuestro mercado bursátil, una de las conclusiones más habituales era recomendar a los «bancos» locales, bajo el argumento de que sus capitalizaciones de mercado eran muy inferiores a las de otros países, a la solidez demostrada, más otras virtudes por el estilo. Pero... lo que ocurre, de modo casi permanente, es que los que realizan los análisis no tienen en cuenta algunos asuntos que no revisten como «detalles»: son mucho más que eso.
Por caso, la condición de mercado «fronterizo» al que accedimos hace cierto tiempo y del que nunca más nos sacaron. Con lo que nos alejó mucho más de poder ser un mercado «de inversión» y quedar señalizado como «de oportunidad». Y, además, tampoco tener en cuenta en las recomendaciones las «variables ingobernables» que flotan sobre cualquier mercado, pero aquí mucho más.
Ahora surgió un ejemplo práctico con las normas que se les dictaron a los bancos y que poseen plena incidencia, sobre cualquier análisis anterior realizado. Todo puede surgir de la noche a la mañana, medidas que estaban flotando se hacen realidad. También de las otras, a las que nadie esperaba, surgen de la voluntad política y atendiendo a cualquier tipo de sectores y empresas. Pueden ser de conjunto, como con los bancos ahora, o bien pueden focalizarse sobre una compañía en especial.
El de la Argentina, o el del exterior que posa sus ojos sobre nuestro mercado, debe -necesariamente- tener presente que el contexto del que gozamos es de una imprevisibilidad absoluta. Y esto merece integrar el cúmulo de condiciones que se busquen, inclusive con un peso específico superior a las que son de orden técnico, o contable. La alta exposición al riesgo imprevisto, viniendo desde cualquier ángulo, que puede hacer variar -drásticamente- la opinión que podía tenerse. En consecuencia, ya los «bancos» seguramente que no parecen tan «baratos», como se los predicaba. El viernes los roció el malhumor.


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