18 de julio 2013 - 00:00

Cupones bursátiles

Sobra dinero, se reactivó el dólar paralelo, los activos bursátiles entraron en trance. Ergo, todo indica que la historia que prevalecía hasta abril está nuevamente en funciones de cuerpo presente. Las explicaciones para justificar una vuelta al mismo patrón de ruta se concentran en echar culpas a lo "estacional" (por aquello de gente que busca divisas para vacaciones, o mucha otra que cobró los dineros extras del aguinaldo, etc.). Siguiendo tal guía de pensamiento, el mes de julio que están viviendo las acciones locales debería poseer una vida limitada.

Llegando al borde de la extinción de los estimulantes que -según se razona- son los que empujaron al reverdecer de los activos de riesgo. Dentro del escenario, apareció otro elemento combustible y que venía apagado en meses previos: la acción de YPF, una de las dos principales del Merval, que cobró fuerza creciente a raíz de las medidas anunciadas para que empresas del exterior se asocien en darle fuerza al área de Vaca Muerta. Dos importantes saltos de cotización, apuntalados por dos crecientes montos negociados. Posición que en otro momento ocupó la plaza de Tenaris, haciendo la fuerza de arrastre del panel principal.

Con lo que se completa el cuadro de situación -siempre una acción haciendo de "locomotora"- que nos hace retroceder un par de capítulos en la historia tan surtida de 2013. Y vamos camino a otro "golpe de mercado", con dos dígitos de diferencia, donde lo que cambia es el signo que lleva por delante. A dos meses de fuertes descensos, apareciendo uno con fuertes beneficios. La secuencia desacredita invocar lo "estacional" como motivo esencial, más bien nos promueve el asistir a un curso bursátil argentino siendo inconsistente en ambas direcciones. Volviendo a "quemar" carteras de inversores que equivoquen los momentos de entrada y salida.

Lo que sucede en el exterior es una galería de hechos desgraciados -derivados de un mundo en crisis, no sólo económica sino ética y moral- donde se suceden noticias increíbles de poder suponer.

El enorme tramado del "espionaje" orquestado desde el Gobierno de Obama, la corrupción a nivel de instituciones y en las altas esferas (como ahora en España) que van siendo admitidas, sin mucho castigo a la vista. Una caja de sorpresas que torna más complicado que se pueda salir de un estado de descomposición del mundo moderno.