24 de septiembre 2013 - 00:00

Decisión

En la audiencia, que fue oral y pública, en los tribunales de Morón se debatió si Julio César Grassi quedaba detenido, pero no por los hechos de abuso sexual de los cuales se lo condenó a una pena de 15 años de prisión, sino por haber incumplido con las condiciones que la Cámara de Casación le impuso y Grassi violó. El sacerdote no podía referirse a los chicos de la fundación, ni tampoco podía acercarse a ésta, sin embargo lo hizo, con total impunidad. Además la fiscalía advirtió ayer que existe un peligro de fuga por parte del cura, por lo que solicitaron su inmediata detención, que se concretó ayer pasadas las 19. Ya fue trasladado al penal de Ituzaingó.

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