12 de octubre 2016 - 00:00

Desbaratan una red narcotraficante que financiaba al yihadismo en Europa

Madrid - Más de cien detenidos, 11.400 armas y diez toneladas de explosivos incautadas, además de un millón de cartuchos y cien toneladas de hachís, fue el resultado de una operación internacional contra una red que financiaba a yihadistas en países del Mediterráneo.

Este megaoperativo se llevó a cabo gracias al trabajo conjunto de España, Italia, Francia y Grecia coordinados por Europol y con la colaboración de la DEA estadounidense.

De acuerdo con las investigaciones, que datan de 2013, la organización criminal gestionaba buques cargados de droga que salían de Turquía con destino a Libia y Egipto, y con las ganancias de su comercialización se adquirían armas para grupos yihadistas asentados en países de la cuenca mediterránea, entre ellos Libia. Según informó ayer la Guardia Civil española, se intervinieron siete buques, cinco de ellos cargados con droga y dos con armas, todos procedentes de Turquía, donde la red contaba con respaldo logístico.

Los barcos eran adquiridos en subastas cuando ya estaban prácticamente para su desguace y, por tanto, a precios muy bajos. Se da la circunstancia de que uno de ellos, con bandera boliviana cuando fue intervenido, llevaba una carga de 5.000 armas largas y 500.000 cartuchos. Esa embarcación estuvo abandonada durante unos años en el puerto español de Málaga (sur) y fue adquirido en 2014 por un empresario sirio-libanés. Otro buque fue intervenido por las fuerzas de seguridad griegas, con bandera de Togo, con 6.400 armas largas, 570.000 cartuchos y 10 toneladas de nitrato amónico, cuyo destino final era la ciudad libia de Misrata, bastión del califato islámico.

Los investigadores constataron que tras la salida de los barcos de Turquía, la droga, procedente principalmente de Marruecos, era cargada en alta mar para después dirigirse hacia aguas del Mediterráneo con destino a Libia y Egipto fundamentalmente.

La red también utilizaba la vía terrestre para el transporte de hachís desde Marruecos y a través del Sahel, atravesando Mauritania, Mali y Nigeria para llegar a Libia, desde donde se distribuía sobre todo a Egipto. En uno de los procedimientos, en septiembre del año pasado, se interceptó un camión con casi 10 toneladas de hachís que se dirigía desde Marruecos a Mauritania.

En total, se incautaron desde el inicio de la operación 100 toneladas de hachís, de las cuales 36 fueron aprehendidas por la Guardia Civil, el cuerpo policial que más hachís consigna del mundo.

El último paso de esta macrooperación tuvo lugar recientemente con el abordaje de un buque de bandera panameña, el Martí N., que transportaba casi 20 toneladas de hachís con rumbo a Libia entre una carga legal de madera. El asalto permitió detener a doce tripulantes: once ucranianos y uno de Uzbekistán, que ya están en prisión.

Estos forman parte de los 109 arrestados en todo el proceso por las distintas policías de los países involucrados, todos varones, de entre 30 y 40 años.

De ellos, 34 son sirios, 26 marroquíes y 14 españoles. Además, hay turcos, indios y egipcios, entre otras nacionalidades.

Agencias EFE y AFP