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Deslumbra en Italia imponente puesta de “Macbeth” de Wilson
El estadounidense Robert Wilson firma la admirable puesta de «Macbeth», con la mezzosoprano Jennifer Larmore, en un papel que no la favorece, al frente de un sólido elenco y una realización musical que es otro hallazgo.
Encontramos así a Larmore en el Teatro Comunale di Bologna encabezando un elenco sólido y en la imponente producción firmada por Robert «Bob» Wilson que fue saludada por el público y la crítica locales como un verdadero acontecimiento. Fiel a su estética y con inspiración en el teatro oriental el legendario director saca el mayor provecho del artificio gestual que deja margen nulo al naturalismo. Impecable mecanismo de relojería en el que las luces de Aj Weissbard cumplen un rol fundamental y los trajes de Jacques Reynaud refuerzan las ideas del norteamericano, la régie de Wilson regala instantes de belleza indescriptible y conmueve más por lo intelectual que lo visceral.
La realización musical es otro hallzgo, con algunos reparos. La lectura de Roberto Abbado -al frente de los fantásticos cuerpos estables- es en todo momento ágil. Es evidente que su bellísimo timbre (con los graves lustrosos que son casi un sello personal), su gran extensión y su conocida agilidad no le alcanzan a Larmore para cumplir al cien por ciento con las exigencias de la diabólica (en todo sentido) Lady Macbeth, e incluso su afinación se ve por momentos comprometida. Como el protagonista, Dario Solari despliega una tarea excelente de principio a fin, al igual que Carlo Cigni como Banco (en un reemplazo de último momento), Roberto De Biasio (impecable Macduff) y Gabriele Mangione (Malcom). Sólo la Dama de Marianna Vinci, de timbre áspero, desentona con la eficiencia del cast.


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