La performance económica del próximo gobierno dependerá de su capacidad de “disipar las dudas respecto al repago de la deuda pública”. Así lo indicó ayer la consultora Ecolatina, al señalar que “el actual esquema de pagos con el FMI establece que Argentina debería pagar u$s52.000 millones entre 2021 y 2023 y se descuenta que el país no podrá recurrir al mercado para tomar deuda en esa magnitud”, lo que lleva a “repensar el cronograma de pagos con el organismo”.
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Para eso, Ecolatina consideró clave que “el interlocutor sea un gobierno dispuesto a hacer concesiones (cambio en el sistema previsional y en el mercado de trabajo, por ejemplo) y capaz de negociar leyes con buena parte del Congreso”. Si esto se cumple, “es de esperar que el FMI acepte un cambio en la estructura de pagos, dilatándola en el tiempo”, estimó, de modo que el acuerdo pasaría a una modalidad de largo plazo conocida como Programa de Facilidades Extendidas. “Lamentablemente, incluso si eso sucede el crecimiento de largo plazo se vería comprometido por el significativo incremento de las distintas variables nominales la cual bajaría, en el mejor de los casos, de forma gradual”, agregó.
La consultora destacó que, “si bien el panorama es complejo, en la medida que se logren solucionar estos focos de conflicto, Argentina se encontraría en un escenario macroeconómico mejor que el observado en la última década: equilibrio fiscal primario, precios relativos alineados y un acotado déficit externo”. Y remarcó que “la contracción del 2,7% interanual en nuestro PBI per cápita” esperada para 2019 convierte a la Argentina en el séptimo país con peor performance económica en el mundo, de acuerdo con las proyecciones del FMI, sólo superados por Venezuela, Guinea, Irán, Nicaragua, Sudán y Turquía.
Ecolatina manifestó, a su vez, que “como argentinos estamos acostumbrados a vivir en una economía extremadamente volátil”, un rasgo que caracteriza a la economía nacional a lo largo de las últimas décadas. De acuerdo con la consultora, desde 1950, el 35% de los años fueron recesivos, pero este promedio no da cuenta de casos puntuales. Un argentino de 30 años pasó 40% de su vida en recesión y uno de 20 años pasó casi la mitad de su vida en esa condición. Por esta razón, “no es descabellado decir que Argentina es la economía más volátil del mundo”, determinó la consultora.
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