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Día D hoy en Europa por examen a bancos
Jean-Claude Trichet
Si bien ayer se especulaba con que desde el Comité Europeo de Supervisión Bancaria (CEBS), con sede en Londres, se podrían filtrar parcialmente los resultados de las pruebas de estrés al promediar la sesión, los operadores esperan recién al cierre conocer un resumen de los resultados agregados junto con una nota de prensa que indicará las principales conclusiones sobre la salud del sector bancario de la Unión Europea. El CEBS adelantó que los resultados de los bancos individuales serán publicados por las mismas entidades financieras o sus supervisores nacionales en sus respectivas páginas web.
Por lo pronto, ayer el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, y 20 representantes de las grandes entidades de la eurozona analizaron en Fráncfort la estabilidad del sistema financiero. En opinión del guardián del euro, la publicación de los tests de estrés es una medida muy acertada. «Esas pruebas aumentarán la transparencia y la confianza de los inversores en el sector bancario europeo», había recalcado días atrás.
El objetivo de los tests es analizar si las entidades cuentan con una capitalización suficiente para enfrentar escenarios económicos y financieros extremadamente adversos. También se conocerán las tenencias de bonos soberanos de cada banco. Se sometieron a las pruebas instituciones de las 16 naciones de la eurozona y de otros cinco países de la UE: Gran Bretaña, Dinamarca, Hungría, Polonia y Suecia. De ellas, 27 son españolas, 14 alemanas, y el resto son 6 griegas, 5 italianas, 4 francesas, británicas, holandesas, portuguesas y suecas, 3 danesas, 2 de Austria, Bélgica, Chipre, Hungría, Irlanda, Luxemburgo y 1 de Malta, Eslovenia, Polonia y Finlandia.
En una nota publicada esta semana, los analistas del banco australiano Macquarie aventuraron algunos nombres de instituciones que podrían ser reprobadas: el alemán Postbank, el italiano Banco Popolare, el español Sabadell y cuatro bancos griegos: National Bank of Greece, EFG Eurobank, Alpha Bank y Piraeus Bank. Estiman que esos grupos bancarios ni siquiera conseguirían enfrentar un escenario de base, elaborado sobre las hipótesis macroeconómicas de la propia Comisión Europea.

