25 de mayo 2016 - 00:00

Día patrio: tedeum y locro sobrio en estreno de fecha para Macri

Mario Poli, Mauricio Macri, Marcos Peña y Elisa Carrió
Mario Poli, Mauricio Macri, Marcos Peña y Elisa Carrió
La primera fecha patria que tendrá Mauricio Macri hoy como presidente buscará distanciarse de los festivales y festejos de la era kirchnerista y, también, mostrará diferencia con la asistencia a la Catedral Metropolitana (Cristina de Kirchner solía mudar esa tradición, por ejemplo el año pasado a Luján), aunque como jefe porteño el Presidente concurrió cada año de sus mandatos.Coronará la jornada un locro alusivo que el Presidente convidará en la quinta de Olivos, con algunas particularidades, en una jornada política para recordar la Revolución de 1810.

En la agenda de la celebración por otro aniversario del 25 de Mayo tuvo algunas modificaciones. En principio, el locro iba a realizarse en el parque Colón, un sitio quizá controvertido también, ya que se trata de los jardines de la Casa Rosada que protagonizaron la polémica mudanza de la estatua de Cristóbal Colón. Un detalle, pero el cambio nada tuvo que ver en la preferencia de personajes históricos sino con la estrategia de buscar un lugar menos expuesto para los funcionarios. Es que un acampe de protesta que comenzó ayer (ver nota aparte) buscaba asentarse en la Plaza de Mayo hasta hoy podría complicar a los funcionarios que participen de la ceremonia en la Catedral y también al Gobierno porteño que tiene previsto el ritual de cada 25 de Mayo cuando el jefe de Gobierno asiste con sus ministros al izamiento de la Bandera.

"Es un tema organizativo, nos parecía lindo abrir las puertas de Olivos y fue una decisión de la familia presidencial para agasajar a los invitados, muchos de ellos de las organizaciones sociales", dijo el jefe de Gabinete, Marcos Peña, ayer, en Casa de Gobierno, al ser consultado sobre el cambio de lugar del locro patrio.

La ceremonia de izamiento de la bandera argentina está prevista para las 9.30 en la Plaza de Mayo y luego, a las 11, comenzará el tedeum en la Catedral, también frente al espacio histórico, lo cual podría perturbarse por los manifestantes que avanzaran sobre la plaza, mientras que anoche el Gobierno porteño había vallado el lugar para evitar el campamento. La ceremonia religiosa estará a cargo del arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Poli. Macri irá a la Catedral, tras dos semanas cargadas de polémicas entre el Gobierno y la Iglesia. Después que durante el fin de semana la Pastoral Social mostró su preocupación por la situación socioeconómica, el jefe de Gabinete replicó, el papa Francisco envió una carta al Presidente en la que le habló de "reconciliación" y Macri contestó, se espera inclusive para hoy una foto de intendentes peronistas junto al Sumo Pontífice en el Vaticano.

No estará solo, claro, el Presidente en la Catedral. Concurrirá junto a su esposa Juliana Awada y los ministros del gabinete nacional, entre otros funcionarios del Gabinete de Ministros, además de secretarios de Estado y otros funcionarios. Entre los invitados está el titular de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, en puja severa con Elisa Carrió, aliada de Cambiemos.

Además, según el diagrama festivo, efectivos del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea acompañarán, con la correspondiente banda de música, el paso de Macri desde la explanada de la Casa Rosada sobre la calle Rivadavia hasta la Catedral Metropolitana.

El Gobierno quiere darle además a la conmemoración un tinte de austeridad y así la despoja de festividad que consideraría exagerada para la ocasión. En Olivos habrá unos cuatrocientos invitados y el Gobierno destacó que participarán "referentes sociales", como Margarita Barrientos, quien atiende un comedor comunitario y quien recientemente se entrometió en la discusión que generó el jefe de Gabinete, Marcos Peña, al mostrarse crítico porque el papa Francisco recibirá esta semana a Hebe de Bonafini.

Ayer, Peña volvió a negar "un conflicto" con sectores de la Iglesia y, en cambio, sostuvo que hay una coincidencia en el diagnóstico en el sentido de que haya un "mercado laboral frágil", pero que viene de hace varios años.

"El trabajo es la herramienta de la dignidad y tenemos que unirnos en ese objetivo todos los argentinos", remarcó el funcionario.

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