14 de enero 2013 - 00:00

Diálogos en Wall Street

No importa lo que digan: el rally de los activos de riesgo sigue su curso. ¿Es por la liquidez que abunda? No sólo eso: Gordon Gekko, nuestro entrevistado, señala un fenómeno de fuerte rotación de carteras hacia los sectores que la crisis más castigó, y que se apoya en una incipiente convicción de mejoría genuina de la economía mundial que todavía los indicadores duros no registran

Periodista: El efecto Enero sigue su curso, más allá de algún titubeo. Los mercados apuntan a la suba.

Gordon Gekko: Y dan en el blanco.

P.: Hay algún resquemor por la suerte de los balances.

G.G.: Mejor así. Cuando todo el mundo esté convencido, lo sensato será tomar distancia.

P.: Es difícil pensar que el rally se abra paso sin el soporte de buenos informes de resultados. De hecho, Alcoa y los bancos tuvieron que pagar peaje por no conformar del todo.

G.G.: Mientras pueda dar tres pasos hacia adelante, no debe asustarse si tiene que conceder un paso para atrás. Mire las cotizaciones con perspectiva y le quedará más claro. Las acciones financieras lideran el avance. Y lo de Alcoa no ha sido malo. Sube más rápido que el mercado en general, pese al traspié que cita.

P.: Las acciones treparon más del 10% el año pasado; las utilidades de las compañías más grandes apenas lo hicieron el 3%. O eso es lo que se estima que arrojará como saldo final la temporada. Parece lógico preocuparse por la brecha entre ambas trayectorias.

G.G.: Las expectativas de utilidades, que eran de un incremento del 10% a fines de octubre, se han corregido por debajo del 3%. No sería extraño que el número definitivo termine alrededor del 5%. Superar las proyecciones de los analistas luce muy factible. Y eso debería bastar para tonificar las cotizaciones. Repetir otro año como 2012, coincido con usted, requeriría cerrar la brecha. Sería lo ideal.

P.: Pero no parece posible.

G.G.: No es una necesidad urgente. Y con tiempo, no es un imposible. Fíjese que los mercados más dinámicos son las Bolsas fuera de EE.UU. Donde impera la recesión como en media Europa o en Japón. O, a lo sumo, el estancamiento como en Gran Bretaña. La apuesta es a futuro. A una mejoría que, por cierto, hoy no se verifica.

P.: La apuesta es a que sobrará liquidez. Si la economía repunta, tanto mejor. Pero la llave es que no se sabe qué hacer con el cash que no rinde nada.

G.G.: Las Bolsas europeas suben y el papel de Apple se hundió casi el 20% y no levanta cabeza. ¿Dónde están las utilidades? ¿Dónde está el crecimiento previsto? Si la liquidez que sobra lo define todo, ¿por qué fluye a la Bolsa de Londres cuando Gran Bretaña quizás enfrenta una triple recesión y no hacia la compañía que tiene montado un negocio arrollador? La respuesta es que asistimos a un fenómeno de rotación de carteras. Es la resurrección de los muertos vivos: las acciones europeas, los bonos europeos más castigados, las acciones japonesas y chinas, los bancos, el sector de la vivienda.

P.: Nada de esto ocurriría sin la convicción de que se mantendrán las condiciones financieras lo más relajadas que sea posible.

G.G.: De acuerdo. Pero aquí lo interesante es advertir el proceso de reasignación de esa liquidez. Quiérase o no, se está apostando a una recuperación de lo que estaba más golpeado, y hasta acorralado por la crisis. No debería sorprenderse: ¿no es ése, acaso, el objetivo del estímulo monetario? Si la recuperación se concreta, el potencial de generación de utilidades puede ser muy poderoso y cerrar ex post la brecha actual con la marcha de las cotizaciones. ¿Recuerda la divergencia entre el Dow Jones Industrial y el de Transportes?

P.: El índice Industrial clavaba récord tras récord en septiembre último. Y el de Transportes zozobraba a contramano. Fue una señal de desconfianza premonitoria, antes que cobrara auge el temor por el abismo fiscal.

G.G.: Pues bien, el Dow de Transportes hoy encabeza la suba en Wall Street. Y enterró el viejo récord que databa de julio de 2011. No es la liquidez lo que lo propulsa. Si antes no lo sacó de sus trece, si el anuncio del QE3 no evitó el resbalón de octubre pasado. Créalo o no, también aquí se percibe una visión de mejoría genuina de la economía real. El rally se montó en ese corcel. ¿Será real? ¿O una construcción imaginaria? Ya se verá. Por ahora, nada galopa con más bríos.

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