6 de agosto 2010 - 00:00

Dicen en el campo...

Eduardo Buzzi
Eduardo Buzzi
... que, además de las repercusiones del discurso de la Rural, tal vez lo más saliente de la semana que está terminando (además de haber sido la más fría del año), fue la sorprendente «coincidencia» con que los procesadores de aves, los productores de cerdos, los molineros y los feedlots, salieron públicamente a pedir el mantenimiento de sus precios diferenciales para los granos, alarmando con una posible suba en los alimentos. En buen romance, la actitud significa directamente el pedido de mantenimiento de las retenciones para los agricultores. El hecho se produjo a poco de tomar estado público la situación que se podría generar a partir del 24 de agosto con la eventual finalización del lapso de delegación de potestades del Congreso al Poder Ejecutivo, que podría dar lugar a cambios en los impuestos a la exportación. Por supuesto que la actitud de los empresarios, a esta altura ya tradicional de parte de estos sectores, acentuó las diferencias con la gente del campo, pero además, el autorreconocimiento público hizo recrudecer las críticas desde los países vecinos, que vienen reclamando desde hace años por los «subsidios» que, dicen, gozan estos sectores, y que les permiten competirles en sus propios países con mayores márgenes de renta. De hecho, siempre fue una pregunta sin respuesta aparente, como hacían por ejemplo, los chilenos que, importando el maíz desde la Argentina, podían reexportar hacia aquí, en distintos momentos, pollos o carne de cerdo y ser competitivos. «¿O es que en la Argentina estos rubros sólo pueden sostenerse con precios de los granos diferenciales?», preguntaba un productor, no demasiado feliz con la actitud de estas empresas.                      



... que la confusión generada en los últimos 10 días alrededor de las finalización de las facultades delegadas (del Legislativo al Ejecutivo), de las 213 leyes centrales que se podrían ver afectadas (entre ellas Código Aduanero-retenciones, Ley de Abastecimiento, Hidrocarburos, Entidades Financieras, etc.), el Congreso, la Corte Suprema, el Poder Ejecutivo y los juristas, y la situación y los cambios que se producirían hacia fines de este mes, sigue creciendo en forma geométrica, lo cual puede terminar siendo muy funcional al Gobierno y, por torpeza, o por desconocimiento, hasta es alentada por los propios dirigentes del sector. Tal fue el caso del mediático titular de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi (todavía incómodo por haber tenido que subirse, finalmente, al palco oficial de la Rural para dar muestra de la «unidad» de la Mesa de Enlace), que en varias apariciones televisivas en los últimos días, mezcló «peras con manzanas», confundiendo más aún a la audiencia. Algunos sostienen que el federado no logra equilibrar el mensaje de reclamo sectorial con sus propias necesidades políticas y gremiales, lo que lo lleva a un relato complejo, que termina perdiendo fuerza para cualquiera de sus dos objetivos.                       



... que tampoco aparece cómodo su par de CRA, Mario LLambías, especialmente después del triunfo de la lista oficialista en la poderosa CARBAP, la más fuerte de las confederadas. Es que se confirmó su peor escenario, ya que ahora el ex presidente Pedro Apaolazza podrá acceder a la «Mesa» como delegado de la organización bonaerense a la entidad madre. Además, su ex vicepresidente, el cordobés Néstor Roulet Cartez, parece querer «volver al ruedo», y algunos de su entorno ya lo señalan para sucederlo a Llambías dicen, con bastantes chances. Tampoco son un secreto los «chisporroteos» con varios miembros de la Mesa de Enlace que hasta hicieron peligrar la presencia de CRA, no sólo en el palco oficial, sino antes, en la concurrida jornada con legisladores que se realizó en la Rural. Ante tanto conflicto, a Llambías no le quedó otra que asistir a todos los eventos de Palermo, y hasta dejarse ver junto a Apaolaza en el Congreso, esta semana, adonde CARBAP había organizado una reunión por trigo y retenciones.                           



... que a alguien que le está yendo bastante mejor parece que es al titular del gremio de los trabajadores rurales, el sindicalista Gerónimo «Momo» Venegas, y no sólo por la muy alta adhesión que cosechó de parte de las esquivas tribunas de la Rural, que sorprendieron al dueño de casa, Hugo Luis Biolcati, pero también al referente político del sindicalista, el ex presidente Eduardo Duhalde, ya que el titular del gremio recibió más aplausos y saludos que ambos, sino también por el resultado en el Precoloquio de IDEA. Es que allí fue invitado a exponer el sindicalista, y parece que el resultado fue sorprendente por la respuesta de parte de los empresarios. Lamentablemente, no logra lo mismo el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, últimamente jaqueado por su burocrática propuesta de un ampuloso plan estratégico agroalimentario (PEA), calificado como «capricho de una minoría» y del que, entre otras cosas, surge una tendencia «académica», laboratorista, con muy poco conocimiento práctico de la producción y, menos aún, de la comercialización. Y no son pocos los que consideran que el error fue el de convocar a tecnócratas, con escasa o nula participación de los conocedores concretos de los temas. Por ahora, al margen de los viajes «de difusión» que se hacen en su nombre, el proyecto aparece casi en el freezer, con muy pocos avances.

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