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Dicen en el campo...
... que, dada la falta de anuncios oficiales (a pesar de las especulaciones de todo tipo en los días previos), lo más llamativo de la jornada fue la respetuosa frialdad con que el auditorio recibió el largo discurso presidencial (51 minutos), el hecho de que a pesar de esto la Presidente se quedara en el cóctel posterior (aunque en un lateral rodeada por un pequeño grupo) por más de una hora, y las notables grandes ausencias que fueron desde la totalidad de los miembros de la Mesa de Enlace, hasta los directivos de varias cámaras, especialmente, de las más beneficiadas por los subsidios oficiales, incluyendo a los senadores de la provincia, pero muy especialmente a Carlos Alberto Reutemann que había avisado a algunos íntimos que concurriría. Así las cosas, los presentes, que fueron «retados» por la Presidente por «evasores», no sólo se quedaron con las ganas de escuchar algún anuncio sobre una eventual rebaja de las retenciones si no, por el contrario, les fue anunciado que esos gravámenes forman parte de una «política de Estado»; que «no se quejen pues con esta política ganaron mucha plata» y, palabras más palabras menos, que no se pueden bajar las retenciones por el «bajo nivel de pago del Impuesto a las Ganancias» que se registra en la cadena agroindustrial, lo que posteriormente disparó varios reclamos de parte de los productores a polleros e industriales, por esta situación. Pero no sólo los productores y empresarios se sintieron decepcionados. También el propio gobernador Hermes Binner, que tuvo la mala fortuna de afirmar que «Santa Fe carece de recursos naturales» y fue posteriormente corregido en público, irónicamente, por la jefa de Estado, se tuvo que quedar con las ganas de firmar el convenio que, supuestamente, suscribirían allí para la finalización de las sempiternas obras de la avenida Circunvalar de Rosario.
... que el mayor aplauso de la noche fue para la cantante Soledad que abrió el acto y fue acompañada, tanto por la propia Presidente como por el ministro Boudou a quien se vio tararear la chacarera. Luego, fueron pocas las muestras externas, la mayoría provenientes del sector donde se ubicó la mayoría de los 60 invitados que pidió Presidencia. «Y bueno, tendremos que esperar hasta el año que viene por los anuncios», señaló sarcástico un industrial de la provincia, mientras otro, del sector frigorífico, le adelantaba la nueva versión de «cuotificación ganadera» que intenta el secretario de Comercio interior, Guillermo Moreno, que pasaría directamente por el «recorte» porcentual del 15% de la faena de las plantas controladas. «Esto es para intentar salvar a los frigoríficos en crisis, y lo único que van a lograr es que nos fundamos todos», se quejaba el hombre. Otros, mientras, comentaban algunos llamativos olvidos oficiales, como los datos de exportación de la Manufacturas de Origen Agropecuarios (MOA) que son las que aportan el grueso de las retenciones, ya que allí se concentran todos los derivados de la soja y que, sin embargo, no fueron tenidos en cuenta a la hora de comparar los aportes industriales, energéticos y los del campo, donde sólo se mencionó a la producción primaria (granos). La cara de preocupación del ministro Domínguez ante la andanada de cifras, no necesitó abundar en comentarios.
... que en otros ámbitos también hubo muchos comentarios alrededor del sector, como la «trifulca» que se habría armado en la Bolsa de Cereales debido a los intereses encontrados entre sectores que pretenden mantener las retenciones, y los que apuntan a su eliminación gradual, pero definitiva. El hecho, que debido al nivel excedió las paredes de la institución, no es el único y se va repitiendo cada vez con mayor periodicidad en distintos lugares, como ya ocurrió también en el CIL (Centro de Industria Lechera). Otros comentarios, más internacionales, versaban sobre el reciente viaje oficial a la India, atractivo mercado que, por ejemplo, compra 6 millones de toneladas de garbanzos por año (equivalentes a unos 6 millones de hectáreas de producción), y que apenas almacena una cuarta parte de los 160 millones de toneladas que cosecha, lo que lo vuelve muy atractivo para la venta de silo bolsa. Los escépticos, sin embargo, señalaban que «cómo podemos pretender vender a India, si después de casi 6 meses no logramos arreglar el conflicto por el aceite de soja con China y ni siquiera podemos proveer lo comprometido a Brasil que lo tenemos al lado.», decían en uno de los grupos, mientras otros hablaban de los avances del trigo genéticamente modificado (OGM) que está experimentando Australia, resistente a sequía y a heladas, pero que difícilmente llegue a la Argentina si no se define, después de casi 7 años, el tema de las regalías.


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