Dicen que Brasil frenará gastos por u$s 29.000 M

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Brasilia - Brasil está considerando un congelamiento de su presupuesto por hasta 50.000 millones de reales (29.000 millones de dólares) este año, según aseguraron a Reuters dos fuentes de Gobierno, una cantidad que algunos analistas dicen no es suficiente para alcanzar las metas de reducción de deuda y bajar la inflación.

El Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff está en las últimas etapas del congelamiento, que parte de ajustes anuales al gasto para desacelerar la inflación y señalar el compromiso del Gobierno con la austeridad fiscal, dijeron las fuentes.

«Ese congelamiento podría ser levemente menos que 50.000 millones de reales, pero todo depende de las conversaciones finales con» la presidenta, así que «las cosas podrían cambiar en última instancia», dijo una de las fuentes.

Detrás de la presión para que el ajuste sea menor está el ministro de Hacienda, Guido Mantega, quien dijo que el Gobierno podría impulsar las inversiones sin tener que recurrir a un estricto congelamiento del gasto, dijeron las fuentes.

El Gobierno ha dicho repetidamente que alcanzará su meta de superávit presupuestario primario de alrededor del 3,1 por ciento del PBI en 2012.

El congelamiento de 50.000 millones de reales, que equivale a alrededor del 3 por ciento del presupuesto de este año excluyendo gastos de refinanciamiento, es casi del mismo tamaño que el anunciado el año pasado. En un guiño a los mercados, Rousseff fue capaz de cumplir con la meta fiscal en 2011.

Sin embargo, la mayoría de los analistas privados dijeron que esta vez Rousseff tiene que poner entre 60.000 y 70.000 millones de reales de gasto en espera, para cumplir con la meta de superávit presupuestario primario. Rousseff se enfrenta a una creciente presión para aumentar el gasto este año para apuntalar una economía que se aplanó en el tercer trimestre.

Se dice que Rousseff dará prioridad a un crecimiento económico de al menos un 4 por ciento este año incluso si eso significa no cumplir con la meta fiscal y permitir mayor inflación.

Un incremento legal del 14 por ciento en el sueldo mínimo que impulsa los gastos del Gobierno y una esperada desaceleración en los ingresos por impuestos debido a una debilitada economía mundial, también se ven haciendo más duro el camino de la austeridad fiscal este año.

Funcionarios de Gobierno reconocieron los desafíos de alcanzar la meta, pero dijeron que sólo deberían tener un efecto marginal sobre la inflación en 2012.

El tamaño del congelamiento del presupuesto es también clave para el Banco Central para seguir recortando una de las más altas tasas de interés del mundo a territorios de un solo dígito este año. El superávit presupuestario primario es seguido de cerca por los inversores ya que mide la capacidad de un país para cumplir con su deuda. Representa el exceso de ingresos sobre gastos antes de que los pagos de intereses sean tomados en consideración.

Agencia Reuters

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