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Diezmado, levantaron ayer salvaje paro de colectivos
Puja. El gobierno de Mestre logró quebrar la feroz huelga del transporte.
Con ese telón de fondo, Schiaretti se mostró confiado en que hoy la Legislatura convertirá en ley el proyecto que envió ayer al recinto para declarar servicio esencial al transporte público de pasajeros, además de la salud y la provisión de agua potable y de energía eléctrica.
La apuesta disparó el malestar de la CGT nacional, que denunció que se trata de "una tendencia peligrosa hacia la criminalización de la protesta social" y un "ataque a los derechos de los trabajadores".
En Córdoba, la iniciativa -que tendrá el aval de la oficialista UPC y de Cambiemos- apunta en los hechos a limitar las huelgas en esos servicios clave, a partir de la obligatoriedad de brindar servicios mínimos. En tanto, a nivel nacional Cambiemos trastabilló -por falta de quórum- en su intento de analizar ayer en una sesión especial en la Cámara de Diputados -convocada por el presidente del interbloque, el radical cordobés Mario Negri,-dos proyectos en pos de declarar como "servicio esencial" al transporte público de pasajeros.
Por de pronto, frente al temor de perder sus puestos ante un paro que fue declarado ilegal, en la mañana de ayer unos 400 choferes volvieron a trabajar y dejaron sin base de sustentación al sindicato.
En línea dura, Mestre-quien apostó fuerte y cosechó la desarticulación de la huelga- no accedió a participar de una segunda reunión convocada por la cartera laboral provincial. Pero además desplegó por segundo día consecutivo un diagrama de colectivos gratuitos -a comienzos del día fueron unos 320- y con custodia de Gendarmería y efectivos de las policías Federal y Provincial, que erosionó el impacto del virulento paro.
Mestre además insistió en acusar a sectores de izquierda y del kirchnerismo de fogonear la protesta, que golpeó el dictado de clases y generó fuertes pérdidas a comercios y empresas.


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