9 de septiembre 2010 - 00:00

Diputados aprobó blindaje a los bancos, pero inseguridad seguirá

Diferentes estilos femeninos para defender ayer el quórum opositor en Diputados: Elisa Carrió, Patricia Bullrich y Graciela Camaño estuvieron en el recinto desde primera hora para debatir el proyecto sobre salideras bancarias y el cambio de comisiones para Papel Prensa.
Diferentes estilos femeninos para defender ayer el quórum opositor en Diputados: Elisa Carrió, Patricia Bullrich y Graciela Camaño estuvieron en el recinto desde primera hora para debatir el proyecto sobre salideras bancarias y el cambio de comisiones para Papel Prensa.
La Cámara de Diputados aprobó anoche por unanimidad el proyecto para reforzar las medidas de seguridad en las sucursales bancarias en medio de una sesión amenazada en el inicio por la puja entre el kirchnerismo y la oposición sobre el debate por el giro a comisiones del proyecto oficial para controlar Papel Prensa. Los cruces y chicanas que se escucharon no alcanzaron para complicar la votación del proyecto contra las salideras bancarias, que lleva la firma de Gerardo Milman, del GEN. Era lógico, después del fracaso de la semana pasada por falta de quórum, que la presión sobre la Cámara alcanzara a todos.

Así, el proyecto consiguió 239 votos a favor, sin abstenciones ni negativos. La idea, de todas formas, obliga a blindar las sucursales y, aunque es un comienzo, no aporta soluciones al problema de inseguridad que los ciudadanos deben enfrentar cuando salen a la calle.

El proyecto, que ahora debe pasar al Senado, les da seis meses de plazo a los bancos para instrumentar una serie de medidas extra de seguridad en sus sucursales para evitar el accionar de «marcadores» y las clásicas salideras. En realidad, los proyectos estaban en tratamiento desde hace meses, pero fue el caso de Carolina Píparo y la muerte de su bebé tras una salidera lo que apuró las conciencias en Diputados, aunque en un proceso tardío ya que el Banco Central analiza ya medidas similares que no necesitan de una ley para su aplicación.

Las «medidas mínimas de seguridad que deben adoptar los bancos y las cajas de ahorro», algunas de ellas ya existentes, obligan a instalar:

  • Casetas o cabinas blindadas en altura, que permitan vigilancia panorámica con adecuado ángulo de fuego, y si el local no lo permite deberán instalarse afuera cerca de la entrada.

  • Un sistema de alarma a distancia, «conectado con el organismo de seguridad o policial correspondiente, con mandos adecuados para accionarlo con seguridad y mínimas posibilidades de operación accidental»

  • «Un tesoro blindado (cemento y acero) para atesoramiento de numerario y/o de valores de terceros y/o cajas de seguridad de alquiler, en subsuelo o a nivel, separado de paredes medianeras, a prueba de incendio y de violación por elementos mecánicos o soplete oxhídrico».

  • Cerraduras especiales en todas las bocas de acceso a los edificios.

  • Servicio de Policía adicional.

  • Servicio de serenos e iluminación nocturna interna y externa.

  • Lugar separado para operaciones importantes con reserva.

  • Elementos de atesoramiento transitorio en cajas de atención al público.

  • Un sistema de protección con suficiente nivel de reserva como para que sólo permita el encuentro entre el personal de la entidad y el usuario e impida la observación de terceros.

  • Circuito cerrado de televisión de seguridad.

    Durante el debate, Carlos Heller explicó que «el proyecto de Milman no hace más que reproducir las resoluciones del Banco Central, salvo por pequeñísimas palabras», por lo que algunas de esas medidas podrían aplicarse en los bancos antes que el Senado convierta el proyecto en ley.

    Por lo demás, todos los bloques defendieron la idea después que una moción de Fernando Pino Solanas triunfara en el recinto para comenzar la sesión con el proyecto sobre seguridad bancaria, posponiendo para el final el debate sobre Papel Prensa, un triunfo que festejó el kichnerismo. Así, tras un cuarto intermedio para decidir el armado del debate, comenzaron los discursos.

    Milman, que impulsó el proyecto en la Comisión de Finanzas, explicó: «Estas medidas conciernen y preocupan a los ciudadanos; la Argentina hoy parece la región mas violenta del mundo. Esta ley apunta a la prevención, porque hay 25 o 26 delitos de salideras por día denunciados».

    El kirchnerista Alejandro Rossi afirmó que «en los legisladores está la base de obtener estándares de mejores condiciones de prevención», aunque aclaró luego que el proyecto no alcanzaba para terminar con las salideras bancarias.

    Felipe Solá denunció que en el Gobierno «no hay una política de seguridad... Los medios chorrean sangre y buscan los momentos más duros de los deudos para transformarlos en consejeros de la seguridad», cuestionó.
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