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Drástica erosión del bipartidismo en España
Empero la abstención -los primeros resultados la ubicaban en un 55%-, el Partido Popular (PP) y el Partido Socialista Obrero (PSOE), apenas sumaban el 49% de los votos, una reducción cercana a los treinta puntos porcentuales respecto de los comicios de 2009. Esta fuga de votos fue captada en su mayoría por Izquierda Plural, que con seis escaños triplica su actual bancada; Unión Progreso y Democracia (UPyD, centroderecha), con cuatro; y Podemos, la gran sorpresa, con cinco eurodiputados.
De acuerdo con el Ministerio del Interior, en España hay inscriptas 4.028 formaciones políticas, de las cuales 921 son posteriores al surgimiento de la debacle económica de 2008. Así como algunas cumplen funciones estrictamente sociales, como los Partidos Perjudicados Preferentes, otras conquistaron los ánimos callejeros a fuerza de campañas montadas con recursos mínimos, donaciones y apariciones esporádicas en la televisión: Podemos (nacido del movimiento de los "Indignados") y Primavera Europea, ambos asimilados por la juventud desencantada, o VOX en el otro extremo, que se coloca a sí mismo "a la derecha del PP".
VOX, liderado por Alejo Vidal-Quadras, expresidente del PP en Cataluña (1991- 1996), defiende las políticas ortodoxas en economía y la supresión de las comunidades autonómicas a contrapelo de los ánimos sociales, un plan que no obstante no le impidió liderar las listas de recaudación desde su fundación en enero pasado. "El bipartidismo es una tendencia muy fuerte, pero lo que muy bien puede pasar es que los partidos predominantes sean sustituidos por otros y que el bipartidismo imperfecto que tenemos en España tenga otros protagonistas", sostuvo José Luis González Quirós, vicepresidente del partido, en conversación con Ámbito Financiero. Anoche, VOX arañaba un escaño.
González Quirós, recientemente en el ojo mediático por haber calificado de "pusilánimes" las posturas del presidente Mariano Rajoy frente a las intenciones independentistas de Cataluña, sostuvo que "desde nuestro punto de vista (los partidos tradicionales, ndr) han abusado de sus mayorías en perjuicio de la democracia, ni han impulsado la participación ciudadana y la mejora de la cultura política".
Pero aun cuando está inmersa en procesos de corrupción en su contra y aplica dolorosos ajustes, no es el PP sino el PSOE la agrupación tradicional más carcomida por la eclosión de estos pequeños competidores. "Cuando en mayo de 2010 el Gobierno de (José Luis) Zapatero tiene que tomar decisiones duras de recortes, tiene que plantear que hay que bajarles el sueldo un 7% a los funcionarios (empleados públicos), que hay que congelar las pensiones, que hay que achicar el gasto público, la ciudadanía no entiende esas medidas", explicó Carmela Silva, portavoz y actual secretaria de emigración del PSOE a Ámbito Financiero. "Había una posición de parte de Europa que obligaba a tomar esas medidas. En España había una situación económica, como ya había ocurrido en Grecia, Portugal e Irlanda, y una intervención de la UE en el país dejó sin margen de maniobra al Gobierno elegido democráticamente por los ciudadanos. Los ciudadanos no lo entendieron y rompieron los vínculos de confianza con el Partido Socialista, y estamos trabajando en recuperarla", justificó durante su reciente visita a Buenos Aires.
El voto castigo es mayor entre los socialistas por no haber resistido a las exigencias de recortes a pesar de los pilares ideológicos que pregonan. El de ayer fue especialmente un nuevo golpe al liderazgo de Alfredo Pérez Rubalcaba, que había apostado por el resurgimiento del PSOE en estos comicios.
Este pleito discursivo corre la balanza hacia la derecha. "En Europa rige un dogma a favor de la austeridad, no se piensa en otro camino posible. La idea que prima es la de Bruselas, no hay un discurso alternativo, y si existe, es muy difícil que llegue a la ciudadanía a través de los medios. Se entiende que los recortes hay que hacerlos, y da igual quien gobierne, el PSOE de Zapatero lo hizo primero y fue profundizado por el PP", explicó Antón Losada, Doctor en Derecho de la Universidad de Santiago de Compostela, en conversación telefónica con este diario. "Esto no quiere decir que el PP goce de salud, por el contrario. En estas elecciones hubo un voto castigo contra la fuerza gobernante", sostuvo.
Siempre una encuesta de Sigma Dos, un 46% de los consultados considera a estos comicios más relevantes que las nacionales por el factor decisivo que ha tenido la troika -Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) - en las decisiones locales. "Es cierto que allí donde gobernamos, por ejemplo en Francia, los ciudadanos tienen la impresión de que el modelo es el mismo", indico Silva.
Todos los partidos plantearon estos comicios europeos en clave nacional, un ensayo para las próximas batallas en el calendario: las municipales y autonómicas de mayo de 2015 y las generales, aún con fecha a definir. Por ello, más que las políticas de la UE, los analistas interpretaron estos comicios como un examen para el bipartidismo. "Es un cambio del escenario político muy trascendental: el bipartidismo va a perder 30 puntos a partir del nacimiento de agrupaciones bisagra. El mapa político está cambiando como consecuencia de la crisis política e institucional", concluyó Antón.


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