23 de febrero 2010 - 00:00

EE.UU.: no ven suba de tasas (surge otro cuento griego)

El viernes, un sondeo entre los principales traders de Wall Street mostró que la mayoría apostaba a que el próximo movimiento de las tasas de la Fed se dará en el segundo semestre. En el mercado creen que si bien la suba de la tasa de redescuento (del 0,5% al 0,75%) decidida la semana pasada no será probablemente la única que habrá este año, es la señal de continuidad del ajuste de los instrumentos de liquidez encarado por Ben Bernanke.

Por esto, la comparecencia en el Congreso del presidente de la Fed será una de las principales referencias para los mercados mañana. Para vislumbrar qué dirá Bernanke, los analistas recurren a los comentarios del consejero de la Fed William Dudley, que dio algunas pistas: tasas de interés bajas durante un largo tiempo, con un crecimiento económico aún modesto y presiones contenidas en los precios.

En tal sentido, ayer la presidente de la Fed de San Francisco, Janet Yellen, manifestó que la diferencia de 50 puntos podría ser suficiente, al comentar que la Fed no tendrá necesariamente que subir el diferencial entre la tasa que utiliza sobre los préstamos a los bancos y la de referencia (fed funds). La tasa de redescuento ahora se sitúa a unos 50 puntos por encima de los fed funds, cuando históricamente estaba 100 puntos por encima. «No hay ninguna suposición de que éste es el primero de muchos pasos. Es perfectamente posible que 50 (puntos básicos) serán adecuados para alcanzar todos los objetivos», explicó.

Claro que esto lo dijo después de su discurso en San Diego, en el que reiteró la necesidad de mantener las tasas en niveles muy bajos debido a las débiles perspectivas de la economía. Aunque confía en que EE.UU. comenzó la recuperación, señaló que «la tasa de desempleo está inaceptablemente alta». Explicó que la actual «política acomodaticia es oportuna porque la economía opera ahora muy por debajo de su potencial, y la inflación se encuentra indeseablemente baja. Creo que no es el momento para retirar los estímulos monetarios».

Mientras en Wall Street debaten cuál será el ritmo con que la Fed recogerá los paquetes de estímulo, del otro lado del Atlántico siguen las especulaciones sobre el salvataje griego.

Según señaló un periódico alemán, ya habría una propuesta de rescate de Grecia que sería una línea de crédito de entre 20.000 y 25.000 millones de euros, liderada, obviamente, por Alemania. Se intentará enviar una señal al mercado de que la Unión Europea actuará cohesionada, pero no lo tomarán como una solución a la crisis, sino más bien como una postergación. En el Viejo Mundo advierten que dejar pasar el tiempo no allanará el camino de la crisis, si no se encaran serios ajustes.

Entre los más preocupados, además de los pequeños inversores, figuran los bancos alemanes y españoles, que tienen sus carteras bien cargadas de bonos griegos. Se estima que sólo los bancos germanos ostentan alrededor de 70.000 millones de euros en bonos de Grecia. Esto explica por qué el Banco Central Europeo no cesa de abastecer de liquidez a las entidades europeas, aunque su titular, Jean- Claude Trichet, brame y amenace con retirar los estímulos.

Dejá tu comentario