San Pablo - El 70% de los brasileños se opone a que las empresas del Estado sean privatizadas, según una encuesta publicada ayer por el diario Folha de Sao Paulo.
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De acuerdo con el sondeo, el rechazo a transferir empresas públicas al sector privado predomina en casi todos los aspectos analizados, ya sea por religión, sexo, escolaridad o preferencia política.
En Brasil se oponen a las privatizaciones hasta electores de partidos políticos que históricamente han hecho de la reducción del Estado un eje central de su plataforma política: el 55% de quienes se declararon electores del PSDB (Partido de la Social Democracia Brasileña, centro-derecha), que durante la presidencia de Fernando Henrique Cardoso (1995-2003) llevó adelante una profunda agenda de privatizaciones, dijo ser contrario a la privatización de empresas estatales.
Según el instituto de investigación Datafolha, solo entre los entrevistados cuyos ingresos mensuales equivalen a diez sueldos mínimos o más (937 reales, unos 282 dólares) el apoyo a las privatizaciones es mayoritario, ya que el 55% de este grupo respondió ser favorable a la transferencia de empresas estatales al sector privado.
Asimismo, el estudio arrojó como resultado que el 67% de los entrevistados ve más perjuicios que beneficios en la venta de firmas nacionales a empresas extranjeras.
El Gobierno de Michel temer anunció en agosto un paquete de privatizaciones con el que, según anunció, espera recaudar 20.000 millones de dólares.
El programa consta de 57 proyectos de privatización de empresas estatales y concesiones de empresas públicas con el objetivo de incentivar la economía del país, que está en crisis.
De esa forma, el Gobierno busca equilibrar las cuentas del país, que registró un déficit fiscal de 51.000 millones de dólares para 2017 y 2018, según anunció el Ministerio de Economía.