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El boom importador sube el déficit con Brasil a u$s 371 M

En julio, según datos de la Secretaría de Comercio Exterior de Brasil, las ventas externas al mercado argentino sumaron u$s 1.618 millones (crecieron un 53% interanual), y las argentinas al vecino país fueron de u$s 1.247 millones (un 29% más que en julio 2009). El Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior brasileño destaca que las exportaciones al Mercosur crecieron un 52,8%, y las dirigidas a la Argentina lo hicieron un 60,3% debido al incremento de las ventas de automóviles y autopartes, máquinas y equipos, material electrónico, mineral de hierro, plásticos y productos siderúrgicos. Esta avalancha exportadora colocó al mercado argentino en el segundo lugar detrás de China y superando a los Estados Unidos como principales destinos de las ventas externas brasileñas. Por el lado de las importaciones de origen argentino, el Ministerio señala que aumentaron un 34,7% por las mayores compras de automóviles y autopartes, nafta para petroquímica, trigo y plásticos). En este caso, la Argentina quedó en tercer lugar entre los mayores proveedores de Brasil, detrás de EE.UU. y de China, respectivamente, y muy cerca del cuarto, Alemania. La Argentina pierde terreno como proveedor de los importadores brasileños (representaba el 8,9% del total en 2009 y cayó al 8,2% en 2010) y crece como mercado de destino de Brasil (pasó del 7,1% del total al 8,8%).
En el balance de lo que va de 2010, la Argentina se ubica como el tercer principal socio comercial de Brasil luego de China y de EE.UU. En relación con las perspectivas para el resto del año, ayer el secretario de Comercio Exterior de Brasil, Welber Barral, anticipó en conferencia de prensa que es probable que un mayor enfriamiento de la economía brasileña afecte a sus importaciones, sobre todo, las de bienes de capital (máquinas y equipos), que precisamente el mes pasado crecieron un 61,4% interanual. Para el funcionario del Gobierno de Lula da Silva, «una eventual desaceleración de la economía, un menor apetito por consumir, puede frenar el ritmo de las importaciones en el segundo semestre». Lo que aún no se observa. Sin embargo, alertó que de ocurrir «puede ser un riesgo para la industria brasileña, ya que dependiendo del producto puede haber una reducción de la demanda interna sin caída en las importaciones, o sea, una sustitución del bien nacional por el importado». En tal sentido vale recordar que Brasil retomó el ciclo de subas de tasas de interés llevándolas al 10,75% anual por los temores inflacionarios, lo cual impactará en el costo de financiamiento, fundamentalmente, de bienes durables como los automóviles. Barral destacó ayer la fuerte suba de las importaciones de autos de la Argentina, Corea y México, en un 54,9% interanual en lo que va de 2010.


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