27 de julio 2018 - 22:55

El Comic Con 2018 con reclamos de mujeres

• BUSCAN INCREMENTAR LA PRESENCIA FEMENINA DETRÁS DE LA CÁMARA Y EN POSICIONES DE CREACIÓN
El argentino Santiago Siri, “Liniers”, recibió el premio Inkpot, y dialogó con el público sobre su carrera y aficiones artísticas.

Liniers. El humorista argentino Liniers en la mesa que compartió con C.J.Kettler, directora de King Features.
Liniers. El humorista argentino Liniers en la mesa que compartió con C.J.Kettler, directora de King Features.
María Elena de las Carreras

ámbito financiero





San Diego - En el San Diego Comic Con, que se desarrolló entre el 18 y 22 de julio en esta ciudad del sur de California, se da todos los años una intersección privilegiada para aquilatar el estado de la cultura popular: más de cien mil seguidores entusiastas, hiperactivos en las redes sociales, se encuentran con las películas y series de televisión que los conglomerados de entretenimiento imaginan y producen en Los Angeles, a menos de doscientos kilómetros de distancia. Para la aceitada maquinaria publicitaria y periodística, Comic Con es el trampolín para presentar a un público consumidor ávido de entretenimiento productos recién salidos del horno, y manejar su lanzamiento en plataformas múltiples.

Comic Con también refleja, a través de un casi centenar de paneles, los temas que en los últimos doce meses han dominado la conversación pública en Estados Unidos. En esta edición son movimientos como el #MeToo y #TimesUp los que, además de llamar la atención sobre conductas sexuales reprensibles e incluso criminales en Hollywood, buscan incrementar la presencia de mujeres detrás de la cámara y en posiciones de creación y producción. Dos paneles claves fueron "The Future of Film is Female" y "Women Rocking Hollywood", convocando a directoras como Rosemary Rodríguez (Jessica Jones, The Walking Dead), Kat Candler (Queen Sugar), Susanna Fogel (The Spy Who Dumped Me) y Jennifer Yuh Nelson (The Darkest Minds), la colombiana Patricia Cardoso (Real Women Have Curves) y la mexicana Patricia Riggen (Los 33, Jack Ryan).

Ambos paneles empezaron con la lectura de estadísticas sobre el porcentaje de proyectos a cargo de mujeres: muy bajo, con cifras procedentes de estudios hechos por la Universidad de Southern California y el Directors Guild, la asociación de directores. Una estadística para retener: de las casi cincuenta películas norteamericanas estrenadas en la temporada de verano de mayo a septiembre sólo dos fueron dirigidas por mujeres, una de ellas, Fogel. Las panelistas contaron sus experiencias de darse contra la pared una y mil veces, pero no se consideran víctimas ni hacen reclamos desorbitados. Pidieron oportunidad y confianza, en un negocio donde danzan millones y no es fácil franquear la primera puerta. Patty Jenkins, con Wonder Woman, lo ha hecho y abre el camino a jóvenes colegas, lo mismo que la productora y directora Ava DuVernay, con su exitosa serie de televisión por cable Queen Sugar.

Y hablando de la Mujer Maravilla, esto es lo que Comic Con hace muy bien, desde sus inicios como una convención donde comprar, vender y hablar de historietas, fundada en 1970: realzar y redescubrir la historia de los cómics. Este año fue la presentación oficial de Joye Hummel, de 96 años llevados con garbo, la hasta ahora anónima autora y coautora de muchas de las historias de la Mujer Maravilla entre 1943 y 1947. Era la asistenta de William Marston, el creador de la historieta, quien delegó en esta joven graduada universitaria la labor de consolidar la mitología del personaje, colaborando con el artista Harry G. Peter en su diseño visual. Había espectadores profundamente afectadps, como si se hubieran reencontrado con un familiar querido. Otro panel emotivo fue el homenaje a Steve Ditko, el creador de Spider Man y Doctor Strange, que murió el mes pasado en New York, en su mesa de dibujo, a los 90 años, sin haber querido subirse al vagón de la fama que le brindaron estas criaturas salidas de su imaginación. Ray Bradbury, una presencia permanente en Comic Con hasta en sillas de ruedas en los últimos años de su vida, fue el foco de un par de paneles, muy instructivos, donde se anunció la apertura de su museo en su pueblo natal en el estado de Illinois lástima que no en Los Angeles, la ciudad donde desarrolló toda su vida profesional, como escritor, autor de historietas y guionista.

Una característica de este Comic Con fue la explosión de "experiencias" en recintos cercanos al Centro de Convenciones, el espectacular hogar de Comic Con junto a la Bahía de San Diego. Ahora se las llama "activaciones", también "pop-ups", es decir lugares de atracción que duran sólo los días del evento. Su objetivo es recrear en un set y con actores, el mundo creado por una serie televisiva o una película. Gracias a la tecnología de VR o AR (realidad virtual y realidad aumentada) los espectadores se sumergen en un mundo virtual, protagonizando la historia en la que se ven envueltos (defenderse de zombies, tomar decisiones de vida o muerte, incluso comer hamburguesas y tacos, y un pintoresco etcétera). Para los estudios y los canales de televisión estas atracciones - reencarnación moderna de un parque de diversiones, aunque descentralizado - les ofrecen una buena herramienta de marketing. En el caso del flamante Amazon Studios, una alternativa al Hall H, donde Warner Bros y Universal presentaron la artillería pesada de la próxima temporada.

Hubo por lo menos una docena de estas "activaciones", algunas al aire libre, otras en edificios y terrazas de hotel, hasta en playas de estacionamiento, con largas colas al sol pero mucha expectativa por los quince o veinte minutos que duran. Una de las más populares fue The Good Place, basada en la comedia en NBC sobre el más allá y las consecuencias de portarse bien o mal, cuya vuelta de tuerca al final de la primera temporada causó mucha sensación. Empieza con un video muy divertido, lleno de referencias a la cultura popular. Hay que conocer bien la serie para ubicarse por qué aparecen camarones y tenedores gigantes durante el recorrido.

Otra activación a recalcar fue Sacred Lies, un drama de horror que se estrena el viernes 27 en la plataforma interactiva Facebook Watch. Está armada como un "escape room", donde el desafío consiste en descifrar colectivamente una serie de pistas para poder salir sano y salvo del mundo virtual. En los años ochenta, Tron, y éste Ready Player One, operan con premisas similares, sumándose acá los géneros de terror y crimen.

Muy popular fue la activacion Jack Ryan, basada en el personaje creado por Tom Clancy, que saltó de la literatura popular al cine, instalado ahora en una serie producida por Amazon, con John Krasinski como un agente de la CIA. Parte de la experiencia era ponerse un arnés de seguridad para simular, con un casco de realidad virtual de 360 grados, que uno se lanza por un cable desde un helicóptero. Hay que tener estómago.

La nota más cálida de estos días fue la presencia de Ricardo Siri, nombre de batalla "Liniers", el autor y dibujante de la tira cómica Macanudo. El creador de Enriqueta y Olga y otros personajes entrañables, vino a recibir el premio "Inkpot", el tintero otorgado por Comic Con cada año a la trayectoria de un escritor o artista que trabaja en el variado mundo de los comics y las artes populares. En conversación con C.J. Kettler, la flamante directora de King Features, una sección del emporio mediático Hearst, Liniers contó al público en perfecto inglés la historia de su pasión por Star Wars, Stephen King, el "underground" Art Crumb, las historietas y la literatura y su preferencia por eludir la cotidianidad política.

En el panel se anunció que a partir de septiembre King Features distribuirá Macanudo en diarios norteamericanos, con Liniers a cargo de la traducción y adaptación al inglés. Enriqueta será ahora Henrietta. De particular interés fue escuchar cómo se vinculó con la revista New Yorker, para la cual ha hecho varias portadas desde 2014. Durante el último año académico, el humorista dio un curso sobre la historia de la historieta latinoamericana en Darthmouth College, a cuatro horas de Nueva York. Liniers ha escrito además tres libros de historietas para chicos, uno de los cuales, Good Night, Planet, recibió el sábado el prestigio premio Eisner a la mejor obra para lectores principiantes. (El Eisner es el Oscar de los comics). Cuando se escriba la historia de los artistas argentinos que triunfan en el exterior, examinando las condiciones que llevan a su éxito, Liniers será una pieza imprescindible.

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