22 de diciembre 2015 - 00:00

El futuro de Rajoy: entre gobernar en minoría o convocar a elecciones

El jefe de Gobierno, Mariano Rajoy, dejó entrever ayer que iniciará contactos con el Partido Socialista Obrero (PSOE), liderado por Pedro Sánchez (abajo izquierda) o Ciudadanos, cuarta fuerza parlamentaria tras los comicios.
El jefe de Gobierno, Mariano Rajoy, dejó entrever ayer que iniciará contactos con el Partido Socialista Obrero (PSOE), liderado por Pedro Sánchez (abajo izquierda) o Ciudadanos, cuarta fuerza parlamentaria tras los comicios.
 Madrid - El jefe del Gobierno español y líder del Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, anunció ayer que iniciará negociaciones para formar Gobierno con las fuerzas políticas que compartan los principios constitucionales, entre ellos, la unidad de España, una misión que, no obstante, se vislumbra complicada puesto que la izquierda adelantó que se opondrá a su investidura para un nuevo mandato.

"Yo personalmente, desde mi responsabilidad política, voy a empeñar mis mejores esfuerzos en promover ese diálogo y procurar que llegue a buen término", dijo Rajoy tras analizar los resultados con la dirección del conservador PP.

Aunque no citó expresamente las formaciones con las que iniciará los contactos, todo apunta a que entre ellas están el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) de Pedro Sánchez y Ciudadanos, la formación liberal por el joven Albert Rivera. La otra gran fuerza política representada en el Parlamento, Podemos de Pablo Iglesias, aboga por celebrar un referendo independentista en Cataluña.

Para Rajoy, la sobera-nía nacional es una línea roja. Ayer prometió un diálogo "con generosidad

y amplitud de miras". "Haré lo que pueda para conseguir un entendimiento sobre la base de principios constitucionales", explicó. "La fragmentación de fuerzas políticas que se va a producir en el nuevo Parlamento no puede ser un elemen-

to de parálisis, bloqueo o inacción
", añadió ante la prensa.

Sin la amplia mayoría absoluta que tenía desde 2011 y con sólo 123 diputados en una cámara de 350, el jefe de Gobierno insistió en que se esforzará por formar Gobierno.

"El Partido Popular considera que tiene una responsabilidad y un mandato de iniciar un proceso de diálogo y explorar la viabilidad de un Gobierno estable que pueda ofrecer la certidumbre necesaria tanto dentro como fuera de España", afirmó.

Pero los dos grandes partidos de izquierda dejaron claro que impedirán su reelección.

"El PSOE le va a votar 'no' al PP y a Rajoy", aseguró el número dos socialista César Luena, cuya formación obtuvo 90 diputados. Sólo una suma con los socialistas permitiría al líder conservador conformar un Gobierno estable bajo la forma de una gran coalición a la alemana.

Ciudadanos

La opción de formar Ejecutivo en minoría podría considerarla si los socialistas se abstienen en su investidura. Pero Luena insistió en que votarán en contra.

Iglesias, que dio la sorpresa logrando 69 escaños, menos de dos años después de la fundación de Podemos, tampoco lo apoyará, como era de esperar.

Sólo Rivera se mostró dispuesto a ceder, permitiendo la gobernabilidad de la cuarta economía de la eurozona con la abstención de sus 40 diputados. "Esta legislatura se tiene que poner en marcha", afirmó. Sin embargo, matemáticamente su abstención no basta.

El panorama es por tanto más que incierto. El 13 de enero se constituirá el nuevo Parlamento, tras lo cual el rey Felipe VI se reunirá con los partidos para designar al candidato con más opciones. Éste debe ser investido por mayoría absoluta en primera vuelta o por mayoría simple después. La oposición de PSOE y Podemos, más la abstención de Ciudadanos impedirían el éxito de Rajoy en ambos casos.

Si dos meses más tarde ningún candidato ha logrado la investidura habría que convocar nuevas elecciones para intentar sacar al país del desgobierno.

El líder de Podemos detalló una lista de reformas que presentará a los otros partidos, en particular al PSOE, como condición para negociar la formación de una gran alianza que

expulse al PP del poder. Dicha coalición necesitaría el apoyo de al menos una parte de los nacionalistas e independentistas catalanes y vascos, que suman 25 diputados.

Exige, entre otras cosas, que se reconozca la "plurinacionalidad" de un país donde los independentistas catalanes amenazan con avanzar hacia la secesión y los vascos reclaman más autogobierno.

Es condición "sine qua non" para cualquier pacto en el que esté la formación heredera de los indignados. "Que no haya ninguna duda", enfatizó Iglesias. "No entender la plurinacionalidad de España es entregar el Gobierno a Mariano Rajoy y al PP", advirtió.

Pase lo que pase, "la gobernabilidad queda muy tocada", señaló la politóloga Berta Barbet, profesora de la Universidad de Barcelona y editora del web de análisis Politikon. "Los equilibrios serán muy complicados". Y Fernando Vallespín, catedrático de ciencia política de la Universidad Autónoma de Madrid, añade: "Se vislumbra una legislatura corta".

"Corresponde a las autoridades españolas ver cómo España llega a dotarse de

un Gobierno estable que pueda jugar su papel en Europa", reclamó desde Bruse-las el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.

"Nuestro mensaje a Europa es muy claro: soberanía es la principal palabra para nosotros", pareció responderle Iglesias en rueda de prensa en Madrid.

Agencias DPA, AFP, EFE, ANSA y Reuters

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