26 de diciembre 2017 - 00:00

El indulto a Fujimori desata otra tormenta alrededor de Kuczynski

La medida fue justificada por razones humanitarias, pero los críticos aseguran que fue la moneda de cambio para que el mandatario superara un juicio político. Apelarán a instancias internacionales.

Festejo. Alberto Fujimori celebra con su hijo Kenji al enterarse del indulto. “Con libertad hay mejor Navidad. Feliz Navidad”, dijo en un video.
Festejo. Alberto Fujimori celebra con su hijo Kenji al enterarse del indulto. “Con libertad hay mejor Navidad. Feliz Navidad”, dijo en un video.
Lima - El indulto al encarcelado exmandatario peruano Alberto Fujimori divide nuevamente a Perú, en medio de la alegría de sus seguidores y la indignación de sus detractores, quienes buscarán devolverlo a prisión para que termine de cumplir una condena por violaciones a los derechos humanos.

La libertad de Fujimori, condenado a 25 años de prisión por matanzas y secuestros durante su mandato (1990-2000), abre otra vez un escenario impredecible en la política nacional, donde el actual presidente, Pedro Pablo Kuczynski, es duramente criticado por haberlo indultado.

El indulto, publicado ayer en el diario oficial El Peruano, no solo exime a Fujimori de seguir en prisión por la muerte de 25 personas en dos matanzas del grupo militar encubierto Colina, sino que también lo libra de ser procesado por otra matanza donde murieron otras seis personas.

Los familiares de las víctimas de esos crímenes recurrirán a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) para que anule el indulto, al que consideran un acto de impunidad, según denunció ayer el abogado Carlos Rivera, del Instituto de Defensa Legal (IDL), defensor de los agraviados.

Lo harán basados en la convicción de que el indulto no se otorgó por las razones médicas aducidas en la resolución sino por un "acuerdo político bajo la mesa" entre Kuczynski y Fujimori para que el primero pueda seguir gobernando a cambio de la libertad del segundo. No pasan por alto el que Kuczynski haya firmado el indulto apenas tres días después de haberse salvado de ser destituido por el Congreso gracias a los votos de diez congresistas fujimoristas que se rebelaron ante su partido, liderados por Kenji Fujimori, hijo del exmandatario, quien le había pedido al mandatario liberal que indultara a su padre.

Además, Rivera criticó la celeridad con que se hizo el trámite, ya que solo pasaron dos semanas desde que se presentara la solicitud, y alertó que uno de los miembros de la junta médica que recomendó el indulto es médico personal de Fujimori.

El indulto, anunciado por Kuczynski pocas horas antes de la Navidad, enfureció al antifujimorismo, compuesto por fuerzas políticas demócratas y activistas y organizaciones defensoras de los hechos humanos, quienes lo llamaron "traidor" por haber roto su promesa de campaña en contrario.

La más crítica fue la líder del bloque de izquierda Nuevo Perú, Verónika Mendoza, cuyo apoyo a Kuczynski fue decisivo para que se impusiera en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2016 a Keiko Fujimori, hija de Alberto Fujimori.

Mendoza aseguró ayer que el indulto es "una vil traición a la patria" y tildó a Kuczynski de "vendepatria" por haber negociado para quedarse en su cargo a cambio de indultar a "un asesino y ladrón con informes truchos y comisiones médicas amañadas".

Las protestas comenzaron en la misma Nochebuena y continuaron ayer en distintas ciudades del país por grupos contrarios a la libertad del exmandatario. En ese marco, un grupo de ciudadanos protestó en la madrugada de ayer cerca de la casa de Kuczynski, en el distrito limeño de San Isidro, pero un contigente policial solo le permitió a un pequeño grupo llegar a menos de 100 metros de la vivienda.

Por su parte, Fujimori continuaba ayer internado en una clínica de Lima, a la que fue trasladado el último viernes desde la prisión donde estaba encarcelado, y a la que ya no volverá una vez que termine su hospitalización, "en los próximos días", según se anunció.

Según el informe de la junta médica que recomendó el indulto, Fujimori padece fibrilación auricular paroxística, hipertensión, insuficiencia mitral, cáncer de lengua del que ha sido operado en seis ocasiones y una hernia lumbar, estado que puede agravarse si continúa en prisión.

Agencias EFE, DPA y AFP