26 de diciembre 2016 - 00:00

El magnate no tiene quien le cante: ningún artista quiere actuar en su investidura

Washington - El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, no consigue artistas para su investidura pese a su pasado de televisivo y su gusto por convertir todo en un espectáculo.

A menos de un mes para la ceremonia, el equipo de Trump no logró que ningún cantante de renombre actué en la investidura y acumuló decenas de rechazos de artistas como Andrea Bocelli, Elton John y Céline Dion.

El magnate, habitual durante décadas en los círculos del espectáculo, sólo logró confirmar la participación de la popular compañía de baile The Rockettes, del coro mormón Tabernacle y de Jackie Evancho, una adolescente que se hizo famosa al quedar segunda en el concurso televisivo America's Got Talent.

El paupérrimo cartel contrasta con el que tuvo Barack Obama en su investidura de 2009, cuando estrellas como Beyoncé, Jay Z, Mariah Carey, Alicia Keys, Mary J. Blige, y Stevie Wonder no sólo cantaron en su honor sino que le expresaron su apoyo con entusiasmo.

Dos días antes, además, se organizó un gran concierto frente al Lincoln Memorial en honor del primer presidente negro de Estados Unidos en el que participaron Bruce Springsteen, Jon Bon Jovi, U2, Usher, Wonder, Shakira, y Beyoncé, entre otros.

El contraste entre las investiduras de Obama y Trump recuerda al que hubo entre las convenciones políticas y las campañas de Hillary Clinton y el magnate.

Sin glamour

Los asesores del electo mandatario se esforzaron por quitar importancia al rechazo de los artistas al asegurar en numerosas entrevistas que la investidura no es un festival de música y que lo importante son el magnate y los ciudadanos.

Entre las numerosas celebridades que han rechazado públicamente participar en la investidura, y por tanto ver asociado su nombre con el del explosivo magnate, están Elton John, Céline Dion, Andrea Bocelli, Garth Brooks, Idina Menzel, Ice T, John Legend, The Chainsmokers, Adam Lambert, David Foster y The Dixie Chicks.

Trump se esfuerza en desdeñar esta flagrante realidad, la comidilla de las tertulias televisivas esta semana, pero ha trascendido de fuentes de su entorno que está furioso por no poder conseguir que su investidura sea un espectáculo.

Aunque diga lo contrario, no se resigna a una investidura deslucida y ha pedido al productor de The Celebrity Apprentice, Mark Burnett, que consiga más famosos. Sin éxito por el momento.

A la falta de artistas se suma la polémica que rodea a quienes sí han accedido a actuar para Trump.

El anuncio el viernes de que el grupo neoyorquino The Rockettes, toda una institución de la ciudad natal de Trump, actuaría en la investidura suscitó una encendida discusión en las redes sociales sobre si las bailarinas podrán o no rechazar acudir a la gran cita política.

La compañía Madison Square Garden, que lleva el grupo, se vio obligada a aclarar en un comunicado que cada una de las Rockettes se apunta voluntariamente para bailar en el evento que le interese y que "nunca se les dice que tienen que actuar en un evento en particular, incluida la investidura".

Agencias EFE y ANSA

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