Se disparó el oro por segundo día consecutivo ayer, al cotizar a más de u$s 900 la onza, apuntalado por una ola de compras buscando refugio ante los temores a que haya más problemas en el sector financiero. Sin embargo, un alza de las acciones estadounidenses en una volátil sesión y la medida de los principales bancos centrales para inyectar liquidez al sistema financiero causaron que el metal precioso retrocediera desde su máximo intradiario. Avanzó 3,67% en Nueva York.
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El oro al contado operó a u$s 886/u$s 889,20 por la tarde, frente a los u$s 862,70 de la víspera. Previamente, en la sesión, el oro «spot» avanzó hasta u$s 902,60, su mayor nivel desde el 4 de agosto. «Lo que estamos viendo ahora es a los inversores buscando un refugio seguro en el mercado aurífero», dijo Philip Carlsson, gerente de Saxo Bank. «Estas condiciones del mercado hacen difícil predecir hacia dónde nos dirigimos», precisó.
«Luego del avance en los últimos dos días habría una corrección», agregó. «Pero de nuevo, el análisis técnico y fundamental no siempre está en juego cuando los inversores están inquietos, como estamos viendo», afirmó.
El oro registró volatilidad, al operar dentro de un amplio rango de u$s 50.
Varios bancos centrales, entre ellos, la Reserva Federal de Estados Unidos, el Banco Central Europeo y el Banco de Japón, anunciaron medidas para inyectar liquidez al mercado monetario.
«La acción de los bancos centrales ha ayudadoa aliviar parte de la tensión en el mercadointerbancario», dijo el analista Robin Bhar de Calyon.
Los futuros del oro para entrega en diciembre cerraron con un alza de u$s 46,50, o 5,5%, a u$s 897 la onza, en la división de metales COMEX de la Bolsa Mercantil de Nueva York.
El metal precioso subió u$s 90 dólares el miércoles, el mayor avance en dólares que logra en una sola jornada, tras el desplome de los mercados accionarios y ante el temor de los inversores sobre el futuro del sector financiero.
Actualmente, los bancos están reacios a prestarse entre ellos, dijeron analistas. «¿Qué lugar les queda a las personas para poner su dinero?», se preguntó Afshin Nabavi, jefe de operaciones de MKS Finance. «No pueden confiar en los bancos, no pueden confiar en las aseguradoras ni pueden confiar en las plazas bursátiles», añadió. El oro es uno de los pocos activos confiables que quedan, dijo.
«A pesar de la fuerte baja que registró el oro (recientemente), en comparación con todo lo demás -el petróleo, el platino y otras materias primas-, se mantuvo bien», añadió.
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