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El PT se aseguró un predominio abrumador en el futuro Congreso
CONTROLARÁ DIPUTADOS CON ALIADOS Y TENDRÁ 2/3 DEL SENADO. POR PRIMERA VEZ SERÁ EL PARTIDO MÁS REPRESENTADO

La peculiar alianza entre el Partido de los Trabajadores (PT) y esa impresionante maquinaria electoral, ideológicamente amorfa, que es el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) seguirá liderando cómodamente ambas cámaras. Con todo, se da la particularidad de que el partido de Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma registró un fuerte ascenso que le permitirá desalojar a sus socios como la primera minoría en Diputados.
«Si gana Dilma se encontrará con un panorama alentador, mucho mejor que el que le tocó a Lula en sus dos gobiernos anteriores. Será una tarea de ella quitar la impresión de que el PT es una suerte de subpartido del PMDB, deberá imponer autoridad», dijo a esta enviada Ricardo Ribero, analista político de la consultora MCM de San Pablo. «Si gana, Dilma comenzará su mandato con mayor apoyo del Congreso que cualquier presidente elegido», agregó.
Empecemos por la Cámara alta. De los 54 senadores electos el domingo -sobre un total de 81-, 43 pertenecen a partidos que integran la actual base gubernamental, diez son de la oposición y uno es independiente. A los otros 27 les restan cuatro años de mandato. Así, si Rousseff resulta elegida en el segundo turno del último domingo de este mes, dispondrá de un robusto apoyo en esta cámara de al menos 55 curules, contra los 39 actuales. Un resultado suficiente para aprobar, entre otras cuestiones de envergadura, la postergada reforma política y eventuales enmiendas constitucionales.
Estos números podrían sufrir alguna alteración debido al programa Ficha Limpia, que impide a funcionarios con antecedentes de corrupción asumir el cargo. La lista de los expulsados aún no ha sido anunciada, pero se tiene la certeza que Jader Bárbalo (PMDB) no podrá asumir por esa causa.
Esta última agrupación seguirá siendo cabeza del Senado con 20 bancas, tres más que en la conformación actual. Pero proporcionalmente, el que más espacio ganó fue el PT, que casi duplicó el número de escaños, al saltar de ocho a quince.
Durante los casi ocho años de mandato de Lula da Silva, el Senado había sido un bastión de la oposición y los nuevos resultados fueron una mala noticia para el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) de José Serra. Los «tucanos» pasarán de ser la segunda minoría al tercer lugar, con once parlamentarios. Luego vienen sus aliados conservadores de DEM con siete representantes.
En lo que respecta a la Cámara de Diputados, que renovó sus 513 asientos, el PT consiguió superar al PMDB y se convirtió en el partido con mayor número de bancas: 88 frente a las 79 que había obtenido en 2006. Como consecuencia, los detractores al Gobierno de Lula, el PSDB y DEM, perdieron en conjunto 34 legisladores.
Menor peso
De igual forma, el PMDB restó diez y redujo su peso de 90 a 80. El Partido Verde (PV), cuya candidata Marina Silva obtuvo cerca del 20% de los votos válidos, curiosamente no pudo crecer. En la próxima legislatura seguirá con los 14 representantes actuales.
El centroderechista PMDB se alió con Lula en 2005, en momentos en que el Gobierno tambaleaba por escándalos de corrupción que derivaron en la renuncia de varios de los líderes del PT, incluido el otrora todopoderoso ex jefe de gabinete José Dirceu. Pero a pesar de la conveniencia, desde el corazón más ideologizado del PT se cuestiona esta alianza contra natura debido a las ideologías que cada sector representa.
Entre otras cuestiones, Rouseff prometió durante la campaña que en caso de ganar tratará de lograr la aprobación de cambios al sistema tributario, cuestionado por su complejidad. La ex jefa de los ministros de Lula también podría relanzar proyectos de ley estancados en el Congreso que mejorarían el clima de inversión en Brasil, explican observadores.
* Enviada Especial a Brasil


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