4 de octubre 2012 - 00:00

El reclamo en la Armada

Arturo Puricelli, ministro de Defensa, fue arrastrado a la crisis de los salarios que desató la Prefectura dentro de la cartera de Seguridad.

Medio centenar de suboficiales navales se congregaron ayer en las escalinatas del edifico Libertad, sede del comando de la fuerza y batieron palmas en protesta por el recorte y la distorsión en los haberes que provocó el Decreto 1305/12 de agosto pasado, que modificó las escalas salariales y los suplementos.

Los cánticos a viva voz decían «Es para el almirante que lo mira por tevé», en alusión al titular de la Armada, Carlos Paz.

La bronca se generó tras la publicación en el Boletín Oficial de los decretos que pusieron en vigencia las escalas de salario mínimo, y la eliminación de varios suplementos no remunerativos que fueron reemplazarlos por suplementos por «responsabilidad jerárquica» y «administración de material» (para Fuerzas Armadas) y de «responsabilidad por cargo», «por función intermedia», «por cumplimiento de tareas específicas de seguridad» y «por mayor exigencia del servicio» (para Gendarmería y Prefectura).

Los decretos 1305/12 (Fuerzas Armadas y personal de agentes de inteligencia) y 1307/12 establecen límites a la posibilidad de asignar esos suplementos particulares a los integrantes de las fuerzas.

El efecto negativo de los decretos en las remuneraciones tanto de las Fuerzas Armadas como en Gendarmería y Prefectura era conocido por el Gobierno antes de que se hiciesen las liquidaciones de septiembre. A mediados de agosto, Defensa creó la Comisión de Trabajo

Interfuerzas, integrada por los altos mandos y presidida por Puricelli con el objetivo de encontrar una herramienta que permitiese nivelar y corregir las distorsiones generadas por la aplicación del Decreto 1305/12. El debate alumbró la creación de una Suma Fija Transitoria que se liquidaría a aquellos cuyos nuevos haberes fuesen menores que los percibidos antes de la aparición del decreto. La misma solución se trasladó a los agentes de inteligencia castrenses. Los cuadros hicieron llegar nuevas quejas porque la solución implicaba el retorno a la vieja práctica de otorgar suplementos en negro y el inevitable camino hacia litigios en la Justicia.

El ministro intentó calmar el malestar interno e instruyó a los tres jefes para que enviaran radiogramas -se difundieron el 1 de octubre- explicando que se había avanzado en un proyecto que preveía otra recomposición salarial corrigiendo las fallas del 1305/12.

El estallido de la crisis en la Prefectura y su contagio posterior a la Gendarmería y la Armada sofocaron el globo de ensayo de Puricelli. Las Fuerzas Armadas, también la Gendarmería y la Prefectura, basan su organicidad en el respeto, la autoridad que emana de una jerarquía y capacidad profesional, y que los reclamos fueran encabezados por cabos y suboficiales, tanto en la Prefectura, como en la Gendarmería y en la Armada abre un signo de interrogación en la capacidad de liderazgo y contención de sus respectivos mandos.

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